27/06/2026
.- ANTE UN NUEVO CONFLICTO, EL INTENDENTE SIGUE SIN DAR LA CARA |
FRENTE A ESTA SITUACIÓN, LA OPOSICIÓN AUTORIZÓ AL EJECUTIVO A PEDIR UN ADELANTO FINANCIERO PARA EL PAGO DE SUELDOS DE LOS MUNICIPALES |
.- Finalmente, y en medio de cuestionamientos a la gestión económica del intendente Sebastian Ianantuony, el Honorable Concejo Deliberante aprobó hoy el proyecto de ordenanza impulsado por el bloque de la Unión Cívica Radical, acompañado por los demás bloques de la oposición (PRO - CC - PA - LLA), que autoriza al Departamento Ejecutivo a gestionar un adelanto transitorio de fondos a través del Banco Provincia para el pago de haberes. No obstante esto, empleados y sindicalistas apuntaron contra los ediles, pese a que el jefe comunal es el máximo responsable de haberse llegado a esta situación.
La medida prevé un monto de hasta $1.475 millones y tiene como destino exclusivo el pago de los salarios de los empleados municipales correspondientes al mes de junio, permitiendo destrabar el conflicto salarial que afectaba a los trabajadores del distrito.
En los fundamentos del proyecto se pone el foco en la calamitosa situación financiera del Municipio y en el uso reiterado de herramientas de endeudamiento de corto plazo para afrontar gastos corrientes, especialmente el pago de haberes. Según se señala, esta práctica evidencia problemas estructurales de planificación y administración de los recursos públicos, así como una gestión financiera que no puede cumplir con obligaciones básicas.
En ese marco, también se advierte que la falta de previsión obliga a asumir costos financieros adicionales que impactan sobre las cuentas municipales, y se refuerza la necesidad de mayores controles y transparencia en el uso de este tipo de instrumentos.
La ordenanza aprobada establece además que el Departamento Ejecutivo deberá remitir al Concejo un informe detallado dentro de los 25 días hábiles posteriores a la utilización del adelanto, con el desglose de costos financieros, comisiones, fecha de cancelación y eventuales saldos remanentes.
Con esta decisión unánime, el cuerpo deliberativo habilitó una herramienta financiera excepcional para garantizar el pago de salarios, al tiempo que dejó expuestas las tensiones en torno a la administración de los recursos municipales.