La Democracia Cristiana se autodefine como una fuerza política nacional, integrada al campo popular, que reconoce su inspiración en la concepción judeocristiana de la persona humana y la visión humanista y trascendente de la historia. Aspira a concretar una política caracterizada por su honestidad, transparencia, coraje, su realismo, su perfil netamente democrático y su capacidad transformadora. P
arte de la convicción, de que tiene como partido político un papel activo que jugar en el proceso de construcción de nuestra democracia pluralista, desde el campo progresista y popular y que para ello es necesario converger, en esta etapa coyuntural histórica, en una política de alianzas con otras fuerzas que participan de las mismas convicciones democráticas, populares y con valores. Aspiramos a ser una fuerza partidaria que sea una alternativa de poder a mediano tiempo. Se propone guiar su política por los valores e ideas del cristianismo enriquecido con el aporte de los laicos. Promueve la solidaridad colectiva nacional respetando la propiedad, la privacidad y libertad de cada ciudadano en un escenario de defensa irrestricta de los derechos humanos empezando por el primero de ellos sin el cual el resto carece de sentido que es el derecho a la Vida desde la concepcion hasta la muerte natural. La familia es objeto de promoción y cuidado por eso sostenemos que Más Familia es menos violencia y más futuro. Estamos convencidos que la nueva visión estratégica de la Argentina es el conocimiento, campo, mar y cuidado del medio ambiente integrados. El Humanismo Integral basado en la Dignidad de la Persona Humana, el Bien Común, la Solidaridad y la Subsidiaridad son los pilares doctrinarios.