26/05/2026
Agustín Roberto “Toqui” Martínez:
Nació en Pigüé el 26 de mayo de 1926, era hijo de Godofredo Martínez y Carmen Cima. Desde los seis años lo mandaron a estudiar violín con Avelina Artola, el profesor Vázquez perteneciente al Conservatorio Ibero Americano cuando lo examinó se sorprendió de las condiciones musicales que poseía. Con Avelina aprendió muchísimo y a los 12 años Monseñor Durban lo integró para que tocara en las ceremonias de la Parroquia junto al maestro Branca.
Era tan importante su capacidad musical en nuestra ciudad y en la zona que cuando faltaba algún músico de las grandes orquestas de Buenos Aires lo llamaban para tocar, es el caso de las Orquestas Típicas de Juan D’Arienzo, Rodolfo Biaggi, Alberto Castillo, entre otras.
Formó la Orquesta de Típica y Jazz “Los Ángeles” integrada por los hermanos De Miguel, Palacin, Bemón, Edgardo Martínez, Héctor Cifeca, Nardo Cónsoli, Luis Scholl, Rubén Moreno, Wagner, que ensayaban en la Confitería “Del Águila” de Emilio Huerta. Tocaban en los bailes que se hacían en el Club Independiente, Confitería París, Del Águila y en la Sociedad Italiana de Pigüé y también en la zona. Compuso la Marcha del Club Deportivo Argentino en donde fue jugador. Era una persona muy sociable, querida por todos, con una vida muy rica, muy feliz, dedicada a la música. Murió en nuestra ciudad por un problema cardíaco el 18 de octubre de 1950 a los 24 años.
Un virtuoso del violín-
"Roberto Martínez Cima murió joven. No había alcanzado los 30, y en su corta vida cumplió sus aspiraciones de músico, al recorrer el país y aún más allá del territorio argentino, en giras acompañando figuras de aquella época, -entre ellas Juanito Montoya y Salvador Lotito.
Su violín era el fondo musical obligado para cualquier ceremonia a celebrarse en nuestra Iglesia Parroquial.
Integró cuanta agrupación orquestal existió en Pigüé, e inclusive, en el ocaso de su vida logró formar su propio conjunto, reuniendo un grupo de jóvenes que tenían sus mismas aspiraciones e ideales.
Así nacieron la típica “Buenos Aires” y la característica “Los Ángeles”, integrada entre otros por Oscar De Miguel, Rubén Bemón, Domingo Palacín, Camilo Cella, Roberto Bizarri, José D. Galluzzo, Francisco Scholl, Ángel Wagner, Edgardo Martínez Cima, Arnaldo Cónsoli, Oscar y Jorge Oyarzú, Carlos Bajamón, Rubén Moreno, Héctor Cifeca.
La evocación, decíamos al principio, es para aquellos que recuerdan la confitería “Del Águila”, donde debutaron esos conjuntos, y lugar utilizado para sus prácticas, en los años 1949 y 1950.
Y la aceptación unánime de aquella juventud obligó a viajar a toda la zona, paseando un ritmo de avanzada para esos tiempos, y un afianzamiento digno de un director exigente, estudioso, como fue ese gran músico y magnífica persona que se llamó Roberto Martínez Cima.
Su última actuación tuvo lugar en Tornquist, junto a su orquesta. Ocurrió un domingo 15 de octubre, y tres días después, el día 18 de ese mes, de hace 25 años, su corazón dijo basta, y se fue para siempre, dejando tras de sí la pena amarga y el recuerdo dulce del amigo, del gran músico.
Para él el violín no tenía secretos, y un instrumento tan utilizado y difícil, era la más clara expresión de su saber decir musicalmente.
Creó temas inéditos, que en su bohemia no quiso nunca inscribir. El recuerdo más tangible de su inspiración, fue la “Marcha de Deportivo Argentino”, o mejor dicho “Sportivo Argentino” dedicada al club de sus amores.
25 años han pasado y quedan muchas cosas que decir de él, pero no era intención hacer pasado una historia, sino una simple recordación a Agustín Roberto Martínez Cima, simplemente Roberto o Toqui, un virtuoso del violín, que quienes lo conocimos lo quisimos y admiramos”. “El Argentino”, sábado 18 de octubre de 1975.
Fuente:
“El Argentino”, sábado 18 de octubre de 1975.
Museo y Archivo de la ciudad de Pigüé: “Retratos de hombres que hicieron historia”. Calendario 2020. Pigüé, 2020.
Prof. María de Luján Tanco.