"Nosotros, los peronistas, nunca debemos olvidarnos del pueblo; siempre debemos tener nuestro corazón más cerca de los humildes; más cerca de los compañeros; más cerca de los pobres, de los más desposeídos, porque así habremos cumplido mejor con la doctrina del General Perón; y para que no se olviden que los pobres, los humildes, las fuerzas del trabajo, y nosotros mismos, nos hemos prometido ser
misioneros de Perón; y serlo será expandir su doctrina no sólo dentro de nuestras fronteras sino que debemos ofrecérsela al mundo como una esperanza de las reivindicaciones que tanto ambicionan las fuerzas del trabajo".