09/05/2023
8 de mayo, Dia Nacional de la lucha contra la violencia intitucional.
Un día como hoy, pero de 1987, efectivos policiales de la llamada "bonaerense" asesinaron a 3 jóvenes y quisieron ocultar el as*****to "plantándoles" armas. El accionar de testigos, que con compromiso y valentía, llevó al esclarecimiento de lo que se conoce como "La masacre de ingeniero Bunge".
enfrentamientos. La Masacre de Budge se convirtió en el primer caso en democracia, de lo que se denominó a partir de allí como “gatillo fácil”, donde todo el barrio se organizó para pelear por la justicia contra la política represiva de la policía y la impunidad.
En este camino de lucha, los familiares de las víctimas encuentran una forma de denunciar y exigir respuestas por las muertes bajo consignas que refieren a “un universo compartido con los reclamos y denuncias del movimiento tradicional de los derechos humanos: se demanda justicia, se protesta contra la impunidad, se denuncia la violencia de Estado” . Asimismo, la Masacre de Budge visibilizó una problemática social que dio lugar a un nuevo espacio de movilización social con entidad propia: la violencia institucional y particularmente policial .
Amplios sectores de la sociedad se sumaron a los reclamos de los vecinos. La comunidad de Ingeniero Budge comenzó a organizarse formando la “Comisión de amigos y vecinos”. A mediados de 1992, un grupo de familiares de víctimas conformó la Comisión de Familiares de Víctimas Inocentes (Cofavi). Sus miembros más activos eran, en su mayoría, mujeres que encontraron en otras madres nuevos lazos de solidaridad. No se resignaron ante la muerte de sus hijos; obligaron a las instituciones a rendir cuentas exigiendo una mayor transparencia en la actuación judicial y cuestionando su desempeño en el reclamo de plazos y medidas concretas. En el origen y nombre de la Comisión consignan “víctimas inocentes” como una manera de determinar la identidad del grupo, en una narrativa “humanitaria” coincidente con las representaciones acerca de los desaparecidos. Los jóvenes fusilados por la policía fueron identificados bajo la imagen de inocencia preparando un terreno más permeable para que el reclamo tuviera una buena recepción social. La inscripción de la violencia policial con la violencia desplegada por la última dictadura cívico- militar se traduce en la continuidad de ciertas prácticas que se ejercen y “normalizan” sobre un Otro que es peligroso, culpable o sospechoso.
Fuente: Comisión Provincial por la Memoria