12/08/2025
Paremos los aprietes y la confiscación salarial de Sáenz
La miseria salarial docente se agravó con la última paritaria. Un cargo inicial apenas cobrará 715 mil pesos, casi la mitad de la canasta de pobreza. El 6% perdido por la inflación del primer semestre no se recupera: los nuevos porcentajes no son retroactivos. El mentado 23 % de “aumento” para el 2025, al no estar aplicado al último sueldo y sobre el salario de bolsillo, no llega a un 12% real ante una inflación anual proyectada del 30%.
Que Sáenz viva afirmando que defiende a los salteños es una provocación contra quienes vivimos de un salario. Tomó por cuenta propia la motosierra de Milei contra los trabajadores, mientras bajó un 20% los ingresos brutos a empresarios mineros, hoteleros, agrícolas e industriales; una pérdida fiscal aproximada de 60 mil millones de pesos sólo en este año, que el Estado compensa con la confiscación del salario y el derrumbe del sistema educativo y de salud.
La ADP, ATE, AMET no mueven ni un pelo para quebrar la paritaria que no firmaron. Por el contrario, Mazzone se declara derrotado de antemano ante los descuentos por paro de Sáenz y una eventual sanción al gremio, demostrando por enésima vez que sólo le importa la caja de la ADP. Fue el propio Mazzone quien pidió los descuentos a las huelgas autoconvocadas, que, dicho sea de paso, demostraron que los aprietes y las trabas legales son impotentes ante la masividad de las mismas.
Los autoproclamados “delegados” y “docentes autoconvocados de la plaza”, levantaron su paro para evitar que este sea profundizado y dirigido por las bases mediante asambleas democráticas. Esta auto-carnereada entregó a miles de docentes a los descuentos y sanciones de Sáenz y Fiore, quienes catalogan los días de huelga como faltas injustificadas.
Sólo Sitepsa resolvió un plan de lucha. Reconoce recién ahora que es necesario quebrar los aprietes legales del gobierno contra el libre ejercicio del derecho a huelga, pero no exige la reincorporación de los 117 cesanteados con estos mismos mecanismos, cuando estas cesantías son el principal factor de amedrentamiento de la docencia. De este modo y restringiendo sus asambleas a sus afiliados (2% de la masa docente), atenta contra su propia lucha.
Sin embargo, como ya pasó con la huelga llamada por los “autoconvocados de la plaza”, los paros de Sitepsa están siendo un canal para miles de docentes que queremos luchar para mejorar nuestras condiciones de vida y trabajo. No porque confiemos en la burocracia de Sitepsa, ni por la validez legal de su paro; Sáenz ha abolido de hecho el derecho a huelga, aun cuando es llamado por un sindicato. Sino porque estamos hartos de los salarios de hambre, de escuelas que se caen a pedazos y del estado de aprietes arbitrariedades constantes en cada establecimiento por parte de directivos y supervisores.
Retomemos las mejores enseñanzas de 20 años de lucha autoconvocada. Los aprietes se quiebran y la fuerza para la lucha se consigue si en cada establecimiento ponemos de pie una organización colectiva mediante asambleas que discutan un pliego salarial de lucha y las medidas a tomar para comenzar a luchar, que pueden ir desde cartelazos y quites de colaboración, al paro de inmediato. Esto debemos replicarlo en cada municipio y departamento, para reconstruir una gran asamblea provincial, con delegados electos y revocables, respetuosos del mandato de las bases.
Como ya lo hicimos con el paro de los placeros, o antes con los llamados ADP y CTERA, explotemos a nuestro favor el paro de Sitepsa, desenvolviendo nuestra propia organización y nuestro propio pliego.
Es más necesario que nunca pelear por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, de 2 millones de pesos y un aumento inmediato del 100% al salario de bolsillo.
Debemos imponer el respeto irrestricto a la libre organización de la docencia y el derecho a huelga. Exijamos la devolución de los descuentos y la anulación de las faltas injustificadas. Impongamos la reincorporación de los 117 docentes cesanteados por luchar.
Preparemos el camino para una nueva y gran huelga general de la docencia autoconvocada, que imponga todas nuestras reivindicaciones. Construyamos la organización y dirección que hacen falta para ello.
Tendencia Docente Clasista 11-08-25