06/08/2015
Desde chico, mi viejo me hizo hincha de Colón, algo que le agradeceré eternamente.
Con los años, el amor, el fanatismo y LA PASIÓN fueron creciendo a pasos agigantados, hasta convertirse en algo que no conoce límites.
Ser de Colón, me enseñó muchas cosas. Me enseñó lo que es amar los colores de una camiseta, me enseñó un estilo de vida, que es el de seguir a mi equipo vaya donde vaya. Ser de Colón, me enseñó que al equipo se lo alienta en las buenas "y en las malas mucho más", como dice la canción.
Sabaleros, Colón me enseñó que es el equipo más grande de la Argentina. Que con el apoyo de su gente, se pueden lograr GRANDES COSAS, como por ejemplo, volver a la Primera División del fútbol argentino en tan solo un par de meses, y después de haber sufrido la peor crisis de la historia, por culpa de un mal nacido que se creyó más que una institución tan grande como esta.
Pero sobre todo, Colón me enseñó que para lograr estas grandes cosas, hay que sufrir, hay que "alambrar" hasta último momento en los partidos, hay que esperar hasta las últimas fechas para conocer nuestro futuro, pero eso sí, con la esperanza intacta, el corazón latiendo apasionado, y sangre roja y negra corriendo por las venas.
Acompañemos ese "sufrimiento" con aliento incondicional. Hoy, más unidos que nunca, podemos lograr el objetivo, podemos volver a Primera y demostrar que SOMOS SANTA FE.
Por eso ¡vamos Colón, carajo! ¡Vamos que cada vez falta menos! ¡Vamos que queremos salir a festejar en un par de días, la vuelta a la máxima categoría del fútbol argentino!
Tu gente está sedienta de gloria, Colón, y te apoya más que nunca.
¡Vamos Sabalero que se puede!