02/07/2026
En una sola semana, la violencia machista se llevó la vida de dos mujeres en la ciudad de Santa Fe: Daiana “Pili” Arber y Yanel Agustina Muga.
No es un hecho aislado. Eran mujeres de barrios populares, atravesadas por múltiples situaciones de vulnerabilidad. Como tantas otras, enfrentaban no solo la violencia de género, sino también la desigualdad, la exclusión y la ausencia de un Estado presente que garantice protección, acompañamiento y oportunidades.
Mientras aumentan los femicidios y los discursos de odio, se recortan las políticas públicas destinadas a prevenir las violencias y a acompañar a quienes más las necesitan.
No podemos naturalizar que las mujeres de los barrios populares sean quienes más padecen el abandono y la violencia.
Exigimos políticas públicas con perspectiva de género, presencia territorial y recursos suficientes para que ninguna vida más sea arrebatada.