21/08/2026
Hoy despedimos con profundo dolor a un gran hombre, de esos que dejan una huella que el tiempo difícilmente podrá borrar.
Gustavo fue un hombre de convicciones firmes, un militante radical comprometido con sus ideales y, sobre todo, una persona de enorme sabiduría. Su conocimiento de la historia era admirable, pero más admirable aún era la manera en que lo compartía: con paciencia, humildad y siempre dispuesto a explicar una y otra vez, hasta que todo quedara claro.
Hoy queda el recuerdo de sus palabras, de sus valores y de todo aquello que supo transmitir a quienes tuvimos la dicha de conocerlo.
Que descanse en paz, Gustavo. Gracias por tu tiempo, por tu sabiduría, por tu paciencia y por cada enseñanza compartida.