Hacia finales de 1971, durante la dictadura militar del general A. Lanusse, militantes políticos y dirigentes sociales que provenían de experiencias sindicales clasistas y combativas, atravesadas por puebladas como el "Cordobazo" o el "Viborazo", comenzaron a ser confiscados masivamente en distintas cárceles. de la Capital Federal, el penal de Rawson se convirtió en el centro de reclusión más impo
rtante para un elevado número de dirigentes de las organizaciones del campo popular que luchaban contra la dictadura. El 15 de agosto de 1972, en lo que constituyó una acción conjunta de las distintas organizaciones guerrilleras FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) y Montoneros, dieron inicio a una fuga masiva de 115 presos y presas políticas. Solo seis de ellos -Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo, Marcos Osatinski, Roberto Quieto, Fernando Vaca Narvaja y Domingo Mena- lograron arribar hasta el Aeropuerto de Trelew y abordaron un avión comercial que desviaron hacia Chile. Otros diecinueve prisioneros y prisioneras llegaron al aeropuerto cuando el avión estaba despegando. tras largas negociaciones depusieron las armas ante el Juez Federal, Alejandor Godoy, con la condición de ser trasladados al penal y garantizar sus vidas. A pesar de lo pactado, fueron trasladados a la Base Militar Almirante Marcos A. Zar de la ciudad de Trelew, donde los masacraron en las puertas de las celdas, en la madrugada del 22 de agosto. De ese grupo sobrevivieron solo tres gravemente heridos -María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar (hoy integran la lista de los 30.000 desaparecidos)-. Frente a la versión oficial difundida por la Marina ellos fueron los que, interrogados por la justicia en la unidad hospitalaria, declararon unánimemente que habían sido víctimas de una masacre. Un año después, "Paco" Urondo magistralmente registra el relato en "La patria fusilada". Los asesinatos del 22 de agosto de 1972 en la Base Aeronaval Almirante Zar, conocidos como "La Masacre de Trelew" constituyen la bisagra histórica que instalará el terrorismo de Estado luego implantado en forma sistemática a partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.