16/04/2026
El 16 de abril de 2012 Cristina Fernández de Kirchner anunció el proyecto de ley para recuperar YPF.
Durante el menemismo, YPF había sido desmantelada y privatizada, y quedó bajo el control de la compañía española Repsol que inició un proceso de vaciamiento. Años más tarde, en 2011, Argentina tuvo que importar combustibles por primera vez a precios internacionales.
Gracias a la ley de soberanía hidrocarburífera impulsada por Cristina y sancionada con mayoría abrumadora en el Congreso, hoy Argentina tiene superávit energético y la posibilidad de transformar Vaca Mu**ta en un motor para el desarrollo del país.
Desde la recuperación de YPF Argentina transformó su posición energética:
→ Exportamos más de 200.000 barriles por día.
→ Tenemos superávit energético.
→ Terminamos con 22 años de importación de gas de Bolivia.
La decisión de Cristina no fue gratis. YPF es uno de los motivos por los que el poder económico persigue, proscribe y encarcela a Cristina.
Ahora está Milei administrando YPF como una empresa financiera... mientras tanto, los argentinos llenan el tanque de nafta con tarjeta de crédito y les cuesta cada día más tener gas accesible en sus hogares.
¿Cómo puede ser que en el país de Vaca Mu**ta la nafta y el gas sean impagable para los argentinos y las argentinas?
Argentina tiene una de las mayores reservas de hidrocarburos del mundo: la cuarta reserva global de petróleo no convencional y la segunda de gas.
Con una empresa estratégica que tiene capacidad y una trayectoria enorme, no puede ser que los argentinos y las argentinas paguemos el combustible más caro que en países donde estos recursos ni siquiera existen.
Por eso seguimos sosteniendo: YPF es de los argentinos y para los argentinos; y Cristina tiene que estar libre.