15/08/2026
CLAUSURA PREVENTIVA DE MAURIS BAR: ACLARACIÓN SOBRE EL PROCEDIMIENTO
Ante distintas versiones difundidas en redes sociales respecto de la clausura preventiva de Mauris Bar, desde el Municipio consideramos necesario aclarar algunos aspectos para evitar interpretaciones que no se corresponden con lo sucedido.
La clausura no tuvo ninguna relación con el contenido artístico, cultural, político o ideológico de las actividades que se desarrollaban en el establecimiento. Fue el resultado de un procedimiento de inspección y fiscalización realizado en el marco de las normas vigentes.
Mauris Bar es un comercio habilitado y, como cualquier otro establecimiento de Zárate, debe permitir las inspecciones municipales, mantener actualizada la documentación requerida y cumplir las condiciones previstas para la realización de espectáculos públicos.
Se trata de controles habituales que se realizan diariamente en distintos comercios de la ciudad y que, en la enorme mayoría de los casos, se desarrollan con absoluta normalidad y colaboración de sus responsables.
En este caso, sin embargo, las dificultades para llevar adelante las inspecciones no comenzaron esa noche. Existen antecedentes de controles anteriores en los que el personal municipal encontró obstáculos para poder cumplir con su tarea, además de reclamos vecinales y actuaciones previas vinculadas al funcionamiento del establecimiento.
Durante el procedimiento del 14 de agosto, nuevamente no pudo desarrollarse normalmente la inspección, circunstancia que quedó documentada en las actas correspondientes y que finalmente derivó en la disposición de una clausura preventiva.
La medida fue instrumentada por los funcionarios competentes y las actuaciones fueron remitidas a la Justicia Municipal de Faltas, que será quien evalúe los antecedentes y determine lo que corresponda.
Desde el Municipio no existe interés alguno en confrontar con un comerciante ni en interferir con una actividad cultural.
Existe, simplemente, la obligación de garantizar que las reglas sean iguales para todos.
Los comerciantes de Zárate conviven diariamente con inspecciones, habilitaciones y controles y, salvo situaciones excepcionales, acompañan esos procedimientos entendiendo que forman parte de las reglas necesarias para desarrollar cualquier actividad comercial.
Una inspección no es una persecución y una clausura preventiva no es una censura. Es una herramienta prevista para situaciones en las que no se encuentran dadas las condiciones para continuar normalmente una actividad hasta que la autoridad competente evalúe lo actuado.
El Municipio continuará acompañando a quienes trabajan, invierten y generan actividad en Zárate, pero también continuará cumpliendo con su responsabilidad de controlar de la misma manera a todos los establecimientos de la ciudad.