La dinámica urbana en Bolivia es creciente, los indicadores estadísticos reflejan la continua concentración de población en las zonas urbanas, mostrando que las ciudades trascienden los límites municipales y adquieren características de categoría metropolitana. Este proceso de concentración de la población permitió que los centros urbanos adquieran importancia y se constituyan en articuladores de
las dinámicas económicas, sociales y culturales de todo el Departamento e influyan en el territorio circundante y canalicen las oportunidades de la modernidad urbana. Pero también, la concentración urbana de la población, puso en evidencia las afectaciones a los sistemas naturales, la alteración del medio ambiente, la basura, los riesgos de desastres, la segregación urbana, los conflictos por el acceso a la tierra, la especulación inmobiliaria, las dificultades de movilidad urbana y otros problemas asociados, que representan un serio obstáculo en la construcción del Vivir Bien, poniendo en riesgo la sostenibilidad de la región metropolitana de Cochabamba si se siguen resolviendo aisladamente los grandes y crecientes problemas que afectan a su población. Por ello los tres niveles de gobierno, Nacional (Ministerio de Autonomías y Ministerio de Planificación del Desarrollo), Departamental (Gobierno autónomo Departamental de Cochabamba) y Municipal (Gobiernos Autónomos Municipales de Sacaba, Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe, Colcapirhua, Tiquipaya y Cochabamba), a partir de la promulgación de Ley N. 533 del 27 de Mayo de 2014, se comprometen con el presente para garantizar el futuro de las generaciones venideras a través de su trabajo articulado, y concurrente, para enfrentar los problemas y aportar soluciones regionales e integrales y de largo plazo. Soluciones regionales, porque la magnitud de los problemas de los siete municipios exceden sus límites territoriales y las soluciones pasan por la concurrencia de los diferentes niveles de gobierno, por la unidad y determinación para una gestión compartida del territorio y su desarrollo, por la participación activa de los sectores sociales y la sociedad civil, y por el aporte de las entidades públicas y privadas. Soluciones integrales de largo plazo, en el entendido de que los problemas principales de la región no pueden ser afrontados de manera parcial, aislada y local. Por la complejidad de los problemas, las soluciones fundamentales pasan por muchos niveles, dimensiones e interrelaciones para alcanzar los efectos globales que beneficien a la población urbana y rural. Soluciones de largo plazo, conociendo que las miradas inmediatas -de corto plazo-provocan un estancamiento en el desarrollo de los siete municipios. Mirar un horizonte más amplio y distante-de largo plazo- es construir una visión compartida de futuro que oriente el desarrollo integral y sostenido de la Región Metropolitana Kanata. Somos parte de un todo, participamos para encarar los desafíos y reinventar los sueños de un nuevo amanecer, diverso y múltiple. Somos Región Metropolitana Kanata.