27/07/2026
Existe el riesgo de que los 2.800 millones de dólares que el FMI le preste a Bolivia no sirvan por completo para estabilizar las finanzas y hacer crecer las reservas internacionales del Banco Central, sino para seguir financiando el déficit del Estado.
Para evitar este riesgo, se necesita reducir el gasto burocrático, las ventajas de los funcionarios y el tamaño del aparato público. Los políticos también tienen que ajustarse.
Los elegimos para eso, pero se sabe que quien llega a una situación de privilegio queda atrapado y le cuesta cortarla. A veces el que tiene que convertir un bar en una escuela termina convirtiéndose en barman.
A las autoridades hay que recordarles a cada rato cuál es su verdadera misión.
El Gobierno proyecta reducir el déficit fiscal al 9% del PIB este año, pero especialistas consideran que el ajuste aún es insuficiente y que gran parte del financiamiento podría cubrir otras obligaciones pendientes