17/04/2021
Las cicatrices no son solamente superficiales.
Agredir cruelmente a un niño debe ser una de las aberraciones más tristes y depravadas de la humanidad. Y las heridas quedan marcadas para toda la vida.
Un médico reconocido en la ciudad, cabeza de hogar y padrastro de un niño de 11 años, protagonizó -días atrás- un hecho violento en contra del niño, dentro de su casa en un condominio, según las declaraciones. Al conocer la noticia, los vecinos denunciaron el problema y la policía llegó al lugar; pero el hombre ya había escapado por la parte de atrás del condominio, saltando la barda del mismo. Por otro lado, la madre del niño (y pareja del agresor) junto a la trabajadora doméstica del hogar, se dieron a la fuga en la madrugada, impidiendo que se desarrolle la investigación del asunto... Hasta ahora, no se tiene mayores noticias de ellas.
El acusado se presentó ante la justicia y mantuvo silencio, aunque al salir, en los pasillos le dijo a una periodista:
- "Le ruego a la población que no satanicen a un profesional, estudiado y masterado. Lo que hice fue un acto correctivo, como cualquier padre corrige a su hijo... Yo amo a mi familia".
En estos momentos se encuentra en manos de la justicia.
Al niño le detectaron ematomas y golpes provocados, le dieron 7 días de impedimento y actualmente se encuentra a buen cuidado. Se le tomarán las declaraciones correspondientes y -en base a ello- continuará el desarrollo del caso.
Lo cierto aquí, es que la violencia infantil es latente en nuestro país y forma parte del drama en muchos hogares. Es preocupante saber la cantidad de casos no denunciados. Por eso, jamás debemos callar ante un hecho sospechoso de maltrato doméstico porque nos convertimos en cómplices. La violencia jamás debe ser justificada, por ningún motivo, mucho menos ignorada por su entorno.
Corregir es amar, es cierto. Pero hay muchas maneras de hacerlo sin tener que abrir heridas físicas y psicológicas en un niño. Agredir a un menor de edad, tiene cárcel, así lo citan las leyes.
¡Actuemos con AMOR y eduquemos con PACIENCIA, porque los niños son un molde que tomarán nuestra GUÍA como ley de vida! Recuerden que ahora depende de nosotros, el adulto que ellos sean en el futuro.