21/12/2020
FELIZ ESTACIONAL DE VERANO
¡La revolución es interior y exterior!
La tradición de las Estacionales
Desde que el ser humano habita esta tierra observa su entorno, la naturaleza, el sol, la luna, las estrellas y el comportamiento de otros seres vivos, para poder sobrevivir de acuerdo y en armonía con su ecosistema y predecir ciertos eventos futuros.
Estar en sincronía con los procesos de la naturaleza era fundamental para no sufrir hambre y escases, que sólo podría desencadenar en la muerte de las personas o en la extinción de una cultura completa. Así fue como civilizaciones y comunidades indígenas, antiguas, como los griegos, maya, inca, antiguos nórdicos, mapuche, entre otros, desarrollaron una estrecha relación con el medio y una importante cosmovisión que los llevó a darle un valor trascendental a los cambios de estación.
El ciclo de la vida reflejada en un instante, en una fecha particular condicionada por eventos astrológicos y naturales que inciden en el entorno. Se pasa del día a la noche, de la vida a la muerte, para que luego vuelva a salir el sol y con ello se produzca un renacer.
Mario Rodríguez -más conocido como Silo-, rescató de nuestros antepasados estos momentos de celebración, oración y agradecimiento y los plasmó en el Movimiento Humanista, con el fin de tener un espacio para la comunidad en busca de una reflexión personal y conjunta, que reafirme los pasos y los aprendizajes de la época.
Fragmento de publicación de Pressenza "Morir y renacer con las Estacionales Humanistas"