03/02/2022
DÍAS DE VERANO
"Recostada en la plaza que se encuentra al frente de la plaza de armas, los rayos del sol intentando penetrar en la tela de mi ropa negra, la música haciendo lo suyo, siendo mi compañera. Mientras debo soportar las 7 horas que aún me quedan para salir del trabajo, la tarde parece ser eterna, pero mientras menos atención le pongo al reloj, más rápido pasa el tiempo. La brisa del árbol que se encuentra a mi lado, me aporta el frescor que necesito para no quedar chamuscada por el calor que me llega directo. Un caballero camina con su perro, mientras su mascota busca un sitio para orinar, olorosando cuidadosamente cada rincón del pasto. De paso una javiota se eleva majestuosamente y delicadamente por el cielo celeste. Un señor con un sombrero naranjo y un chaleco reflectante va de paso caminando con un carrito de supermercado, llevando tarros de pintura. El perro sigue buscando un sitio para orinar. Personas pasando de un lado hacia el otro, semáforos en rojo. El sol comienza a molestarme, moverme será lo mejor, soportarlo sería una muerte súbdita. Pero decido quedarme porque en la sombra me dará frío, y el calor parece ser un mejor refugio. Y así es, sigo observando como las personas pasan de un lado para otros, los autos rodeando la plaza, los edificios, los árboles, todo su conjunto hace que valga la pena estar aquí [...] "