PROYECTO EDUCATIVO
Nuestro establecimiento se enmarca en principios que establecen la aparición, adquisición, desarrollo y producción del lenguaje, justificados como una expresión del pensamiento humano, el cual dependerá directamente de su evolución del aprendizaje y la maduración de cada niño. Se sabe que el niño alrededor del año de edad ha alcanzado recién la madurez necesaria para comenza
r el “aprendizaje” del habla. Por consiguiente el lenguaje, aparece inicialmente en el ser humano en su forma oral, producida por mecanismos de condicionamiento operante en base a estímulos y refuerzos, como así también el resultado de la influencia lingüística socio-cultural, basada en la capacidad progresiva del niño en comprender y hacerse parte de su medio. Ello nos permite planearnos un horizonte formativo que conlleve a la búsqueda permanente de herramientas que nos permitan ofrecer al niño la posibilidad de desarrollar plenamente todas sus potencialidades y su capacidad para aprender a lo largo de la vida. Debemos considerar a la vez, nuevos aspectos de la concepción del alumno como son la trascendencia de sus aprendizajes y su rol activo desde su nacimiento. Por tanto, nuestra propuesta surge del hecho inherente de que el lenguaje es aprendido, y su evolución está directamente ligada a las características madurativas propias de cada menor, lo que permite según el ritmo de aprendizaje codificar y decodificar mensajes a través del uso de facultades operacionales de estructuras neuropsicológicas; mecanismos cognitivos de alta complejidad y centros nerviosos especializados en el lenguaje que ayudan a organizar la producción y reconocimiento de cadenas sonoras del habla; comprender y utilizar reglas de ordenamiento secuencial de palabras; frases y oraciones, dar y asimilar significado a la expresión verbal, entre otros aspectos
Es así como mediante la entrega de tratamiento especial fonoaudiológico, de acuerdo a las necesidades lingüísticas de los alumnos con trastornos específicos del lenguaje, expresivos o mixtos, y a la atención de las necesidades de aprendizaje derivadas de ello, sumados a lo dispuesto en las bases curriculares de educación parvularia, es que se pretende satisfacer los requerimientos del niño como una persona en crecimiento, que avanza progresivamente hacia el desarrollo de sus potencialidades personales de acuerdo a la etapa en que se encuentra, contemplándose también una visión que se proyecta al poder enfrentar con éxito periodos escolares posteriores y favorecer además su formación ciudadana.