28/08/2026
Corría el año 1999. Como casi todos los años, gracias a mi madre Luzmira Molina Álvarez,
fui a veranear a Coquimbo, donde tenemos familia. En esa maravillosa región estaba la
tienda Macross Komics, atendida por cuatro grandes personas que se convirtieron en
grandes amigos: Pablo, Ferita, Memo El Hombre Intermedio y Ariel. Ese año estos aventureros de la historieta llevaron un proyecto a la municipalidad de La Serena, para realizar un evento de historietas.
Así crearon SerenaCon, a la cual asistí como espectador y participé en el Concurso de
Comics que se realizó, obteniendo el Segundo Lugar (el primer lugar fue para un refrito del videojuego Itchy & Scratchy).
El año 2001, Pablo me pidió ser parte de la organización de la segunda versión de
SerenaCon y también logré que me contratara como vendedor de la tienda para la Feria del
Libro de La Serena. Ahí tuve el honor de conocer a Jorge David (Dr. Zombie) y a Jucca, dos
íconos de la historieta nacional. Fue en ese momento que me picó el bichito de realizar un
evento de historietas en la ciudad donde vivía y estudiaba: Valparaíso.
Sumado a eso, en Santiago, se realizó el megaevento de
historietas Fixxión 2000, el cual era el primer gran evento de historietas de Chile. Asistí como espectador y me llamó mucho la atención que habían pocos representantes de fuera de Santiago. Debido a mis visitas a Coquimbo y que vivía en Valparaíso, sabía, ya en esa época, que la historieta no sólo se hacía en Santiago, si no que las regiones tenían mucho que decir al respecto.
Todo eso me motivó a realizar un evento de historietas en Valparaíso.
El problema era: ¿Cómo hacerlo?
Lo conversé con mis amigos universitarios: Mnl Alarcon-Saavedra , Alexis Salamanca Ibacache , Dario Jimenez Ahumada
, Leo Belloni y Andrea Martinez . Ellos apoyaron mi idea, pero estaban igual que yo.
Fue así que se nos ocurrió consultar en nuestra universidad. En la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso había un programa (que se mantiene aún) llamado CONFIA, que era un Fondo Concursable para Iniciativas Estudiantiles, el cual todos los años se abría justamente para iniciativas que tenían los estudiantes de la universidad.
Nos conseguimos las bases y postulamos. Recuerdo haber conversado con Ezzio Passadore,
quien era el encargado de Iniciativas Estudiantiles de la Universidad, sobre nuestro
proyecto. Le encantó poder realizar una actividad así en la universidad y que teníamos
posibilidades de quedar seleccionados. Postular fue relativamente complejo, ya que sabíamos lo que queríamos, pero no sabíamos cuánto costaba un evento así. Ni siquiera mi experiencia en la SerenaCon me daba una idea acerca de eso. Sin embargo el apoyo del incipiente equipo que estábamos armando me empezó a dar claridades al respecto. Equipo al que se fueron sumando más nombres: Miguel Tamayo , José Barraza Briones , Emilio Noguera Aguirre y
Felipe Escalona.
Finalmente la Convención de Comics y Juegos de Fantasía UCV fue seleccionada en los CONFIA,
obteniendo el Primer Lugar entre los 73 proyectos postulados. Este primer lugar hizo que fuera seleccionado para dar el discurso de agradecimiento de los estudiantes a la Universidad en la ceremonia de premiación.
En total obtuvimos alrededor de 500mil pesos para organizar el evento en nuestra Universidad.
Luego de haber ganado el proyecto, vino el tema de colocar la fecha del evento y el lugar.
Passadore se encargó de que se realizara en la Casa Central de la Universidad, y como la mayoría del equipo organizador éramos estudiantes del Instituto de Historia, pusimos como fecha la celebración de la Semana del Instituto: desde el Lunes 27 al Viernes 31 de Agosto de 2001, ya que así no nos ausentaríamos de las clases.
Comenzamos a invitar a artistas de la historieta nacional, a tiendas tanto de Valparaíso y
alrededores, como de Santiago, y organizar actividades a realizar. Las tiendas que confiaron
en nosotros fueron: Macross Komics de La Serena, Tienda Cony de Quilpué, Verminard,
A.J.R. y Editorial Dédalos de Santiago, Dragon Juegos y Megacrazy Comics de Viña del Mar.
Como invitados tuvimos a Mauricio Herrera (dibujante de la historieta Diablo), Jorge David
(editor de la Editorial Dédalos y guionista de Rayén), Jucca (dibujante creador de Anarko),
Egidio Perez S. (guionista de la editorial KQmen) y Cristian Diaz C (dibujante e investigador de
la Historieta Nacional).
El evento en sí fue un éxito. La cafetería de la Casa Central, cuando tenía sus dos alas: Fumadores (Gris) y No Fumadores (Verde), repleta; el Casino del Gimpert con nueve mesas de Juegos de Rol, repleta;
el Casino de la Facultad de Ingeniería, donde se hicieron los torneos de TCG, repleta; la Sala Obra Gruesa, donde se proyectaron películas, animé y
lucha libre, repletas en cada una de sus funciones. Un éxito. Tanto así que desde los distintos colegios de Valparaíso elevaron un reclamo a la Universidad, ya que sus estudiantes hacían la “cimarra” para ir al evento durante toda esa semana.
Fue tal el éxito de esa primera ConComics que los encargados de la Universidad nos pidieron postular al año siguiente y así cada vez hasta completar diez años ininterrumpidos en esa sede.
Durante estos 25 años que han pasado, desde ese primer evento, ConComics se ha mantenido como un evento que ha apostado siempre a la educación, compañerismo y respeto entre quienes han participado en ella, tanto como parte de la organización, como expositores y público. Es por eso que, a pesar de los años, la gente la sigue recordando con cariño y emoción. ConComics se convirtió en un referente, quizás no de la historieta, el animé o el TCG en Chile, pero sí de emociones vividas entre pares, entre amigos.
EDUARDO BARRAZA MOLINA
DIRECTOR CONCOMICS