05/11/2020
¿QUIENES DEBEN REPRESENTARNOS EN LA CONVENCIÓN?
La nueva Constitución la redactará apenas un ínfimo grupo de personas, un porcentaje insignificante en relación a la población supuestamente representada. Es fundamental y trascendental entonces, saber elegirlos con sumo cuidado, en el entendido de que el resultado final de esta Constitución afectará definitiva y permanentemente a millones de chilenos y chilenas, a cada uno y una de nosotros. Pero no sólo a los actuales, sino también a los que están por nacer y venir. A las generaciones presentes y futuras. Debemos entonces activa y conscientemente luchar por dejar una herencia positiva a nuestros descendientes, una que sea justa y democrática y que garantice, hoy y mañana, la igualdad de derechos, la fraternidad, la libertad y la verdadera justicia social. Una que establezca igualmente la propiedad absoluta e inalienable de nuestros recursos naturales, renovables y no renovables y con un valor agregado antes de su exportación. Así podremos finalmente financiar las justas necesidades sociales en su conjunto, no sólo las materiales; Una educación pública de calidad pero también de excelencia; Una salud que no sea un producto de mercado, sino un derecho humano intransable; Un estado plurinacional que respete, reconozca y valore a nuestros pueblos originarios; La defensa permanente del Medio Ambiente; una coordinación efectiva y constructiva con las naciones hermanas en el dolor y la explotación común y el apoyo permanente a la investigación, el desarrollo y las ciencias, acercándonos paulatinamente a lo invertido por los países desarrollados; entre muchas otras.
Sabemos bien, quienes hemos luchado permanentemente, que esto no se logra únicamente con la representación del acomodaticio sistema hegemónico y traidor, vendido por 30 años. La experiencia nos ha demostrado el fracaso y sus engaños constantes. Queremos, lucharemos y construiremos una democracia cada vez más directa, organizada y participativa, nacida desde las bases movilizadas y sin pausas. Un Poder Popular Democrático y permanente. La Soberanía efectiva de su único y legítimo detentor.
No tenemos derecho a hipotecar el futuro, pues este les pertenece a otros. Tenemos la obligación sin embargo de construir el nuevo presente, que será también nuevo futuro para todos.
A no caer en las trampas. A no permitir que se suban al carro de la historia los que jamás lo han empujado. A luchar por la más irrestricta unidad en base a principios comunes.
Creo que la mayoría tenemos claro quienes No Deben representarnos. Ahora a apoyar y elegir a quienes si puedan ser portadores de nuestras demandas y sueños, pero exigiéndoles consecuencia, compromiso y una ética absoluta.