25/04/2017
Resulta vergonzoso cómo, en este país, figuras como la de Agustín Edwards se queden en la impunidad hasta la muerte por sus crímenes durante el golpe y la dictadura.
Es criticable no solo por la influencia de los grupos político económicos de poder que dejan al margen de tribunales estos casos, también lo es por la falta de reflexión de memoria dentro de nuestra sociedad.
Saber que participó activamente del Golpe, del encubrimiento de las persecuciones durante la dictadura y del falseamiento de la verdad con editoriales como "Exterminados como ratones". Siendo de conocimiento público, no se planteó mayor condena que la del colegio de periodistas.
Por ello jamás debemos dejar de hacer el ejercicio y reflexión sobre nuestra Memoria como país. Para recordar las luchas pasadas de quienes las sufrieron en carne propia, comprender nuestra realidad desigual e injusta con quienes claman justicia y sentar las bases de un futuro en el que la impunidad no sea la regla y la justicia no sea para unos pocos.
Hoy ha mu**to Agustín Edwards Eastman, conocido colaborador e encubridor del Golpe de Estado; así como de la posterior Dictadura y las violaciones a los Derechos Humanos que ella implicó, y tribuna permanente para los sectores políticos y los poderes que hoy controlan gran parte del modelo actual.
Resulta particularmente doloroso que en nombre de la libertad se funden trayectorias tan poco éticas como la de Edwards, quien desde los medios masivos de comunicación más influyentes del país desestabilizó la confianza pública a pedido de la CIA en momentos cruciales para Chile, hizo propaganda a cuál sería el período más sangriento de la historia del país e invisibilizó a sus víctimas hasta la época.
Se trata de la reproducción de discursos impuestos por las armas y alimentados en democracia para el beneficio de unos pocos. Se trata de acallar a quien piensa distinto o tiene una versión que no les conviene sean difundidas. Se trata de faltar a la verdad y de periodismo chanta, porque chileno/a: