Los niños/as que acogemos en el Sistema de Protección (Residencial) en FundaMor, provienen de familias con situaciones complejas e inestables, que no presentan las condiciones básicas para el crecimiento y desarrollo adecuado de sus hijos/as. Son por lo general familias fragmentadas o monoparentales que generan una situación de desventaja en el proceso de crecimiento y desarrollo del niño/a. Estos
niños/as son derivados a nuestra institución por Juzgados de Familia, quienes nos otorgan los cuidados personales de cada uno. Los núcleos familiares presentan, también, carencia de valores fundamentales como el respeto por la vida, la dignidad humana, la individualidad y el derecho de todo niño/a a crecer querido, acompañado y guiado por sus padres de manera amorosa, adecuada y acorde a sus necesidades. Lo anterior se traduce, en que los niños/as viven en situaciones de abandono, deterioro en su calidad de vida, educación insuficiente, abusos sexuales, violencia intrafamiliar, entre otros. Debido a estas situaciones los niños/as presentan carencias afectivas, trastornos emocionales y déficit alimenticios. Trastornos que afectan su desarrollo de vida, su escolaridad, dificultades en el ámbito de las habilidades sociales y hábitos de convivencia, alto grado de intolerancia para actuar con otro respetuosamente, sin violencia, aceptándose y aceptando la diversidad de los otros niños/as. Falta de capacidad para seguir y aceptar normas, baja tolerancia a las frustraciones. Nuestros niños/as, que se encuentran bajo sistema de Protección, no son infractores de ley. Nuestro enfoque principal de trabajo se orienta a hacerlos concientes de su dignidad como hijos de Dios, características individuales, habilidades y potencialidades, proporcionándoles las oportunidades de convivencia en una vida familiar en Casas Familiares, apoyados además por un equipo profesional (Psicólogos, Trabajadores Sociales, Psicopedagogos, Psiquiatra). Intentamos que el niño/a se prepare para su reinserción, al más corto plazo posible, a sus familias de origen. Nuestro lema fuerza es ...”NO A LA INSTITUCIONALIZACION PROLONGADA”... “SI AL DERECHO DE LA VIDA EN FAMILIA”...
Paralelamente, los profesionales trabajan con el núcleo familiar, enfocándose en la comprensión de sus características de funcionamiento, dificultades, potencialidades y capacidades de superación. Se intenta producir cambios relacionales y conductuales que aseguren un desarrollo adecuado del niño/a con el resto de la familia, potenciando factores protectores, vínculos y apegos a partir de las capacidades resilientes de cada uno de sus miembros