11/06/2024
, uno de sus fundadores, nos inspiró a través de la historia cafetalera de Costa Rica y trajo la idea de honrar esta tierra mágica y a sus dos primeros quintales de café. De ese modo, este ambicioso proyecto ya tenía nombre, Dos Quintales. Nada podía salir mal y encaramos el desafío juntos.
Pero luego; Güanacaste tenemos un problema, o dos, o más. El choque con la realidad fue brutal, al conversar con personas del mundo real, notamos que no podían leer el nombre de la marca, también describían los colores como añejos cuando nos veíamos como una compañía expresiva y viva. Podíamos ver cómo el contenido confundía a nuestros participantes.
El proceso nos permitió adaptamos rápido y cambiar la dirección, dando origen a un nuevo concepto con una maravillosa historia de un monje y su cabra bailarina.
Nada mas vivo que lo representado en el movimiento del baile para transmitir energía, dinamismo y alegría, resultando en un nombre con capacidad de internacionalización, que incorpora una tipografía única y agradable a la lectura. ¿Y qué hicimos con la paleta de color?, pues nos inspiramos en Vincent Van Gogh y aplicamos algunos elementos de la paleta de color de la pintura Cafe Terrace on the Place Du Forum, después de esto la composición vibraba de forma positiva con nuestros clientes y a partir de aquí todo empezó a encajar para ellos.
Con los cambios que hicimos en la redacción logramos comunicarles claramente que nuestra razón de ser era ponerles los mejores granos de café en sus tasas. A partir de allí el monje y la cabra son un factor clave que se agrega a la experiencia del restaurant, cautivando la imaginación de los que visitan la tienda.
Esta curiosidad que despierta en las personas resulta en mas interacción en los diferentes puntos de contacto haciendo que nuestros clientes quieran involucrarse más con la marca. Lo que llevó al sitio web de Monk & Capra al 11% de mayor tráfico de las tiendas lanzadas esa semana en Shopify.