05/03/2026
| La iniciativa, liderada por la senadora Esmeralda Hernández, pretende eliminar definitivamente el uso de caninos en labores de seguridad privada tras el aumento del 375,9% en su utilización.
Un nuevo pulso se empieza a librar en el Congreso de la República. Esta vez, el centro del debate no es económico ni político, sino ético: el uso de perros en labores de vigilancia privada en Colombia.
La senadora Esmeralda Hernández radicó un proyecto de ley que busca prohibir de manera expresa y definitiva que empresas de seguridad continúen utilizando caninos en este tipo de actividades en todo el país.
La propuesta surge luego de reiteradas denuncias por presunto maltrato, explotación y condiciones inadecuadas para los animales que cumplen funciones de guardia en bodegas, conjuntos residenciales, empresas e instalaciones industriales.
Según cifras de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, tras la entrada en vigencia de la Ley 2454 de 2025 conocida como Ley Lorenzo el uso de perros en vigilancia no disminuyó, como se esperaba, sino que aumentó en un 375,9%.
Para los promotores del proyecto, este crecimiento demostraría que la regulación actual no solo fue insuficiente, sino que terminó incentivando la expansión del modelo.
Prohibir el uso de perros en labores de vigilancia y seguridad privada.
Establecer un periodo de transición para el retiro progresivo de los animales actualmente vinculados.
Garantizar procesos de adopción o retiro digno para los caninos.
Fortalecer mecanismos tecnológicos alternativos para reemplazar su uso.
La senadora Hernández presentó la propuesta junto a otros congresistas y con el respaldo de organizaciones animalistas, entre ellas la Plataforma ALTO, que ha denunciado durante años las condiciones en las que operan estos animales.
Mientras sectores defensores de los derechos animales celebran la radicación, desde empresas de seguridad privada se anticipa resistencia. Argumentan que los perros cumplen un rol disuasivo clave y que su entrenamiento está regulado.
El debate promete dividir opiniones:
¿Se trata de una práctica necesaria para la seguridad o de una forma de explotación que debe erradicarse?
Por ahora, el proyecto inicia su trámite legislativo y deberá superar cuatro debates en el Congreso para convertirse en ley.
Lo cierto es que la discusión ya está sobre la mesa y pone nuevamente en el centro del debate nacional el papel de los animales en actividades comerciales y de seguridad.