Yeris Olivella

Yeris Olivella Cartas al alma es una reflexión profunda sobre las diferentes áreas y situaciones de la vida que muchas veces afectan nuestro corazón y nuestra mente.

A través de cada carta encontrarás un espacio de conexión, sanación y esperanza.

🩵 CARTA AL ALMA 💕NO ES FALTA DE FE TENER MIEDOAlma, no te castigues porque algunas veces tengas miedo.No eres menos crey...
02/09/2026

🩵 CARTA AL ALMA 💕
NO ES FALTA DE FE TENER MIEDO

Alma, no te castigues porque algunas veces tengas miedo.

No eres menos creyente porque te preocupe perder aquello que has construido con tanto esfuerzo.
No eres menos valiente porque mires hacia adelante y te preguntes:
“¿Y si alguien copia lo que soñé? ¿Y si alguien toma mi idea y la convierte en suya?”

Eres humana, alma.

Y Dios nunca te pidió que dejaras de serlo para demostrarle que confías en Él.

Puedes creer y protegerte.
Puedes orar y tomar precauciones.
Puedes confiar en Dios y, al mismo tiempo, cuidar sabiamente aquello que Él puso en tus manos.

Porque la fe no es ingenuidad.

La fe también sabe discernir, guardar silencio cuando es necesario, proteger lo que todavía está creciendo y escoger cuidadosamente a quién le entrega sus sueños.

Alma, no permitas que el miedo a ser plagiada te robe la capacidad de crear.

Porque alguien puede intentar copiar una idea…
pero no puede copiar la historia que la hizo nacer.

Puede imitar una obra…
pero no puede reproducir el corazón que la soñó.

Puede intentar adelantarse…
pero no puede caminar tu camino.

Y escucha esto:

Lo que Dios te entregó no depende únicamente de que nadie lo copie. Depende también de que tú tengas el valor de desarrollarlo, protegerlo y llevarlo hasta donde debe llegar.

Así que sigue.

Cuida tu sueño.
Protege tu creación.
Sé prudente con tus secretos.
Rodéate de personas confiables.

Pero, sobre todo…

NO DEJES QUE EL MIEDO A QUE TE ROBEN EL SUEÑO TERMINE ROBÁNDOTE EL SUEÑO A TI.

Dios no te pidió que entendieras todo el camino.

Te pidió que caminaras.

Y quizá hoy no necesitas ver quién llegará para ayudarte.

Quizá solo necesitas recordar:

Lo que nació en tu corazón todavía tiene camino por recorrer.

🩵 “Encomienda al Señor tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”
— Proverbios 16:3

Alma, sigue creando.
Sigue creyendo.
Sigue protegiendo lo que amas.
Pero no dejes de avanzar.

💕 Porque el miedo puede tocar tu puerta…
pero no tiene derecho a decidir el destino de tu sueño.

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella Pastora Yeris Olivella

🩵 CARTAS AL ALMA 💕HUBO UN DÍA EN QUE TE LLEVARON EN BRAZOS…Y UN DÍA TE TOCARÁ LLEVAR A TI.Alma…Hubo un día en que alguie...
01/09/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
HUBO UN DÍA EN QUE TE LLEVARON EN BRAZOS…
Y UN DÍA TE TOCARÁ LLEVAR A TI.

Alma…

Hubo un día en que alguien te llevó en brazos porque todavía no podías caminar.

Alguien se quedó despierto cuando tú necesitabas cuidados.
Alguien dejó de dormir para que tú pudieras descansar.
Alguien te sostuvo cuando tus piernas no tenían fuerzas…
y secó tus lágrimas cuando todavía ni siquiera sabías explicar por qué llorabas.

Pero el tiempo pasa…

Y aquellos brazos que un día fueron fuertes para sostenerte,
comienzan a necesitar de los tuyos.

Quizás hoy caminan más despacio.
Quizás repiten las mismas historias.
Quizás necesitan que tengas paciencia con sus olvidos,
que escuches sus silencios,
que los acompañes más veces,
que los abraces sin preguntar cuánto tiempo tienes.

Alma, no olvides:

el amor también tiene temporadas.

Hay un tiempo para ser llevado
y hay un tiempo para aprender a llevar.

No esperes a que la ausencia te enseñe
el valor de una presencia.

Porque algún día podrías darlo todo
por volver a escuchar aquella voz,
por volver a recibir aquel abrazo,
por tener una última conversación
que hoy todavía puedes tener.

Si alguien te sostuvo cuando tú no podías sostenerte,
no consideres una carga sostenerlo ahora.

Quizás esta sea una de las formas más hermosas
de agradecerle a la vida el amor que un día recibiste.

Alma…
el tiempo pasa.

Ama mientras puedas.
Abraza mientras puedas.
Acompaña mientras puedas.

Porque llegará un día en que ya no podrás hacerlo.

🩵 Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella Pastora Yeris Olivella. El Kairos de DIOS.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕HAY MU***OS QUE JAMÁS OLVIDARÁS…Y VIVOS QUE YA MURIERON EN TU CORAZÓNAlma querida…Hoy quiero sentarme ...
30/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕

HAY MU***OS QUE JAMÁS OLVIDARÁS…

Y VIVOS QUE YA MURIERON EN TU CORAZÓN

Alma querida…

Hoy quiero sentarme contigo en ese lugar donde guardas nombres que todavía duelen.

Sé que hay personas que se fueron de este mundo, pero nunca se fueron de ti.

Hay ausencias que la muerte hizo inevitables, pero jamás pudo arrancarlas de tu memoria.

Y quizá todavía recuerdas su voz, sus manos, una mirada, una conversación…
y hay días en los que quisieras volver por un instante a aquel tiempo en que todavía estaban contigo.

No te avergüences por extrañarlos.

Hay amores que la muerte no termina; solamente cambia la manera de sentirlos.

Pero también quiero hablarte de otra ausencia, alma mía…

La de esas personas que todavía están vivas, pero ya no están contigo como antes.

Personas que puedes ver, pero ya no puedes alcanzar.

Que respiran, caminan y continúan su vida… mientras tú intentas comprender en qué momento dejaron de habitar tu corazón.

Y sé que eso también duele.

Porque algunas despedidas no tienen funeral.

Solo tienen silencio.

Distancia.

Indiferencia.

Y una relación que poco a poco dejó de existir.

Pero escucha esto, alma querida:

No estás obligada a mantener vivo dentro de ti aquello que la vida ya terminó.

Puedes agradecer lo que fue sin seguir esperando que vuelva a ser.

Puedes amar lo vivido sin regresar al lugar donde te hicieron daño.

Puedes recordar sin quedarte atrapada en el pasado.

Porque Dios también sabe acompañarte en esas despedidas que nadie ve.

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.”
Salmos 34:18

Alma…

No tienes que olvidar a quien murió para seguir viviendo.

Y tampoco tienes que odiar a quien se alejó para poder soltarlo.

Hay personas que serán eternamente parte de tu historia, aunque ya no formen parte de tu presente.

Y está bien.

Hoy permite que algunos recuerdos descansen.

Permite que algunas preguntas queden sin respuesta.

Permite que algunas puertas permanezcan cerradas.

Y sobre todo…

permítete vivir.

Porque quienes partieron no quisieran verte morir emocionalmente con ellos.

Y quienes decidieron irse de tu vida no pueden convertirse en la razón por la que tú dejes de caminar.

Alma querida…

Hay mu***os que jamás olvidarás.

Y hay vivos que tendrás que aprender a soltar.

Pero ninguno de los dos tiene permiso para robarte el resto de tu vida.

Llora lo que tengas que llorar.
Agradece lo que tengas que agradecer.
Suelta lo que tengas que soltar.

Y después…

vuelve a vivir.

Porque todavía hay vida delante de ti.

Y Dios todavía tiene páginas que escribir en tu historia. 🩵

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕A MI HIJO, HOY EL ORGULLO VUELVE A VESTIRSE DE TÍTULO 🎓✨Hijo mío:Hoy recibes otro título… y mientras t...
30/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
A MI HIJO, HOY EL ORGULLO VUELVE A VESTIRSE DE TÍTULO 🎓✨

Hijo mío:

Hoy recibes otro título… y mientras todos miran al ingeniero que hoy se gradúa, yo miro al niño, al joven y al hombre que has tenido que ser para llegar hasta aquí.

Porque un título no cuenta las noches de esfuerzo, los días difíciles, las veces que tuviste que continuar cuando estabas cansado, ni todo aquello que sacrificaste para alcanzar tus sueños.

Hoy no quiero decirte solamente: “¡Felicitaciones, ingeniero!”

Quiero decirte:

¡Qué orgullo verte convertir tus sueños en realidad!
Pero más orgullo me da saber que detrás de cada título hay valores, carácter, disciplina y un corazón que ha aprendido a luchar por lo que quiere.

Y hoy, como madre, le doy gracias a Dios por tu vida.

Porque los títulos pueden colgarse en una pared, pero la verdadera grandeza se lleva en el alma.

Hijo, que nunca permitas que un título te haga olvidar quién eres.
Que cada nuevo logro no te haga sentir superior, sino más responsable de aquello que Dios ha puesto en tus manos.

Hoy celebramos al ingeniero…
pero yo abrazo a mi hijo. ❤️

Y mientras te miro avanzar, solo puedo decir:

“Ve por más, hijo mío. El cielo todavía tiene páginas que escribir sobre tu vida.”

Con todo mi amor, 🩵CARTAS AL ALMA!
Mamá. 🩵💕.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕FINALMENTE COMPRENDERÁS LO QUE SUCEDE CUANDO HUMILLAN A UN ALMA QUE APRENDIÓ A DISCERNIRAlma…No te ave...
28/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
FINALMENTE COMPRENDERÁS LO QUE SUCEDE CUANDO HUMILLAN A UN ALMA QUE APRENDIÓ A DISCERNIR

Alma…

No te avergüences de la versión de ti que alguna vez soportó demasiado.

Ella no era débil.

Estaba aprendiendo.

Aprendiendo a reconocer las heridas detrás de ciertas palabras.
Los peligros detrás de ciertas actitudes.
Las intenciones detrás de ciertos silencios.

Porque hay experiencias que no llegan para quedarse…

llegan para enseñarte a discernir.

Hubo un tiempo en que confundiste paciencia con permitirlo todo.

Creíste que amar significaba aguantar.

Que perdonar significaba volver a abrir la misma puerta.

Que callar significaba conservar la paz.

Hasta que tu alma se cansó.

Y un día comprendiste:

La paz no siempre se conserva soportando.
A veces se conserva poniendo límites.

Entonces algo comenzó a cambiar dentro de ti.

Ya no reaccionabas igual.

Ya no necesitabas explicar cada decisión.

Ya no corrías detrás de quien te hacía sentir insuficiente.

Ya no buscabas convencer a nadie de tu valor.

Comenzaste a escucharte.

Y eso, alma, también es sanidad.

Dios te dice:

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
Proverbios 4:23

Por eso no necesitas convertir tu vida en un campo de batalla.

No necesitas devolver humillación por humillación.

No necesitas demostrar que eres más fuerte.

Necesitas aprender a reconocer dónde tu alma ya no debe permanecer.

Porque madurar también es saber retirarse sin odio.

Cerrar una puerta sin venganza.

Guardar silencio sin resentimiento.

Perdonar sin volver a entregarte al mismo daño.

Y continuar…

sin llevarte contigo aquello que Dios te ayudó a soltar.

Tal vez alguien pensó que podía quebrarte.

Pero no sabía que dentro de ti estaba naciendo una mujer nueva.

Una mujer que ya no se guía solamente por lo que siente…

sino también por lo que discierne.

Y quizá algún día comprenderás que aquella humillación no fue el final de tu historia.

Fue el momento en que tu alma comenzó a despertar.

Porque algunas heridas no vienen a destruirte.

Vienen a enseñarte dónde necesitas poner una frontera.

Así que respira, alma.

No estás obligada a vivir defendiendo tu valor.

No tienes que ganar ninguna batalla.

No tienes que convencer a nadie.

Tu paz será suficiente respuesta.

Y cuando finalmente recuperes el gobierno de tu corazón, entenderás algo que nadie podrá quitarte:

No sobreviviste para quedarte viviendo en la guerra.

Sobreviviste para aprender a caminar en paz.

Y entonces sí…

finalmente comprenderás que aquello que quiso humillarte no tuvo la última palabra.

La última palabra la tuvo la transformación que ocurrió dentro de ti.

🩵 Hoy dile a tu alma:

“Ya no voy a luchar para demostrar quién soy.
Voy a vivir desde lo que finalmente comprendí que valgo.”

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella Pastora Yeris Olivella

🩵 CARTAS AL ALMA 💕CARTA A UNA MADRE QUE PERDIÓ A SU HIJO JOVEN DE FORMA INESPERADAQuerida madre:No sé qué palabra pueda ...
27/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
CARTA A UNA MADRE QUE PERDIÓ A SU HIJO JOVEN DE FORMA INESPERADA

Querida madre:

No sé qué palabra pueda alcanzar el lugar donde hoy está tu corazón.

Porque hay dolores que no caben en una frase.
Hay ausencias que dejan la casa llena de recuerdos y el alma llena de preguntas.

Y perder a un hijo joven, de manera inesperada, es uno de esos dolores que parecen partir la vida en dos:

el día en que estaba… y el día en que ya no estuvo.

Quizás todavía hay momentos en los que tu mente se niega a aceptarlo.

Quizás esperas escuchar su voz.
Quizás miras su fotografía y por unos segundos sientes que todo sigue igual… hasta que la realidad vuelve a golpearte.

Y entonces lloras.

Llora, madre.

No tienes que ser fuerte todo el tiempo.

No tienes que demostrarle a nadie que estás bien.

No tienes que esconder tu tristeza para tranquilizar a los demás.

Tu hijo murió, pero tu amor por él no murió con su partida.

Por eso duele tanto.

Porque el amor no sabe despedirse de un día para otro.

Hay días en los que podrás hablar de él sonriendo.
Y habrá otros en los que pronunciar su nombre será suficiente para que las lágrimas aparezcan.

Ambos días están bien.

No estás retrocediendo.

Estás aprendiendo a vivir con una ausencia que nunca escogiste.

Y quizás haya una pregunta que vuelva una y otra vez:

“¿Por qué?”

¿Por qué él?
¿Por qué tan joven?
¿Por qué de esta manera?
¿Por qué no pude evitarlo?

Y quizá nadie tenga una respuesta que pueda satisfacer a tu corazón.

Por eso no quiero darte una explicación.

Quiero darte algo más necesario:

permiso para sentir.

Permiso para extrañarlo.
Permiso para llorarlo.
Permiso para hablar de él.
Permiso para guardar sus recuerdos.
Permiso para reír algún día sin sentir culpa.
Permiso para volver a vivir sin sentir que lo estás olvidando.

Porque volver a sonreír no significa que lo amaste menos.

Significa que estás aprendiendo a llevar su amor de una manera diferente.

Y cuando llegue la noche, cuando la casa quede en silencio y nadie vea tus lágrimas, recuerda esto:

Dios no se asusta de tu dolor.

No tienes que llegar delante de Él con palabras bonitas.

Puedes llegar con preguntas.

Puedes llegar llorando.

Puedes llegar sin entender.

Puedes simplemente decir:

“Señor, hoy no puedo más.”

Y aun allí, donde tú ya no encuentras fuerzas, puede comenzar a sostenerte una paz que no nace de entender lo sucedido, sino de saber que no estás sola en medio de lo sucedido.

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón.”
— Salmo 34:18

Quizás hoy no puedas imaginar una vida donde el dolor duela menos.

No tienes que imaginarla.

Solo vive este día.

Respira.

Llora si necesitas llorar.

Descansa cuando puedas.

Y mañana vuelve a respirar.

Un día a la vez.

No tienes que olvidar a tu hijo para continuar.

Puedes continuar llevándolo en el lugar donde nadie puede quitártelo: en tu corazón.

Habrá una parte de ti que siempre será la madre de ese joven.

Y eso también es amor.

Con el tiempo, quizá la herida no desaparezca, pero puede transformarse.

El recuerdo que hoy te rompe puede llegar algún día a convertirse también en gratitud:

“Gracias, Dios, porque pude ser su madre.”

Gracias por sus abrazos.
Por sus palabras.
Por sus ocurrencias.
Por sus sueños.
Por cada instante compartido.

Y aunque hubieras querido tener muchos años más a su lado, nadie podrá quitarte los años que sí tuvieron.

El amor vivido no deja de existir porque la presencia física haya terminado.

Madre, no te apresures a sanar.

Hay duelos que no se “superan”.

Se atraviesan.

Se lloran.

Se transforman.

Y, poco a poco, se aprende a caminar con ellos.

Quizás hoy tu corazón solo pueda dar un paso.

Da ese paso.

Mañana habrá otro.

Y cuando no tengas fuerzas para caminar, permite que otros te sostengan.

No tienes que cargar sola un dolor tan grande.

Y cuando finalmente puedas volver a mirar hacia adelante, hazlo sin culpa.

Tu hijo no necesita que dejes de vivir para demostrar cuánto lo amaste.

Tu vida también merece continuar.

Puedes volver a reír.

Puedes volver a soñar.

Puedes volver a abrazar.

Puedes volver a sentir alegría.

Y cuando eso ocurra, no estarás traicionando su memoria.

Estarás honrando la vida que él despertó en ti.

Quizás nunca vuelvas a ser la misma mujer.

Pero eso no significa que tu historia haya terminado.

Significa que ahora llevas una parte de tu hijo contigo de una manera que nadie puede arrancarte.

Y si hoy solo puedes hacer una oración, que sea esta:

“Señor, no te pido que me hagas olvidar.
Te pido que me enseñes a vivir con amor en medio de esta ausencia.
Sostén mi corazón cuando se rompa.
Dame paz cuando no encuentre respuestas.
Y ayúdame a seguir caminando sin sentir culpa por volver a vivir.”

Querida madre…

No tienes que dejar de amar a tu hijo para aprender a vivir sin su presencia.

Puedes llorarlo y también sonreír.

Puedes extrañarlo y también continuar.

Puedes recordarlo y también construir nuevos días.

Porque algunas personas se van de nuestros brazos…

pero jamás se van del lugar donde verdaderamente fueron amadas.

Y quizás algún día, cuando pronuncies su nombre, las lágrimas ya no sean solamente de dolor.

También serán de amor.

De gratitud.

De memoria.

De todo lo que significó haberlo tenido.

Hasta entonces…

respira, madre.

Hoy no necesitas entenderlo todo.

Solo necesitas saber que todavía estás aquí.

Y mientras estés aquí, todavía hay vida que abrazar, amor que entregar y una historia que, aunque profundamente transformada, todavía puede encontrar paz.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella. Pastora Yeris Olivella.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕NO A TODO EL MUNDO SE LE PUEDE ABRIR EL CORAZÓN… PORQUE NO TODOS SABEN CUIDAR TU VULNERABILIDAD.Querid...
26/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
NO A TODO EL MUNDO SE LE PUEDE ABRIR EL CORAZÓN… PORQUE NO TODOS SABEN CUIDAR TU VULNERABILIDAD.

Querida alma:

No te sientas mal por haber confiado.

No te castigues por haber hablado de aquello que te dolía, por haber contado tus heridas, tus miedos, tus sueños o esas partes de tu historia que casi nunca le cuentas a nadie.

Abrir el corazón no fue tu debilidad.

Fue tu manera de creer que estabas a salvo.

El problema no fue que fueras vulnerable.

El problema fue haber puesto tu vulnerabilidad en manos de alguien que no tenía la madurez, el amor o la lealtad para cuidarla.

Porque no todo el que pregunta cómo estás quiere realmente conocer tu dolor.

Hay quienes escuchan para comprenderte…
y hay quienes escuchan para conocer exactamente dónde herirte después.

Hay quienes reciben tus lágrimas y las convierten en abrazo.

Y hay quienes guardan tus confesiones como armas para utilizarlas cuando ya no les convienes.

Por eso, alma, aprende algo que puede cambiar tu vida:

No tienes que cerrarle el corazón al mundo.
Tienes que aprender a discernir quién merece entrar.

Jesús mismo nos enseñó que no debemos entregar lo más santo indiscriminadamente:

“No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos.”
— Mateo 7:6

Hay cosas que son demasiado valiosas para entregarlas en cualquier lugar.

Tu historia es una de ellas.
Tus heridas son una de ellas.
Tu confianza es una de ellas.
Tu corazón es una de ellas.

Y eso no significa que debas convertirte en una persona desconfiada.

Significa que ahora vas a aprender a observar antes de entregar.

Porque quien realmente merece conocer tu vulnerabilidad no será quien simplemente diga:

“Puedes confiar en mí”.

Será quien lo demuestre cuando tenga en sus manos aquello que podría destruirte… y decida protegerlo.

Alma, no confundas intimidad con confianza.

Que alguien esté cerca no significa que tenga acceso a todo lo que llevas dentro.

Hay personas que pueden caminar contigo sin conocer todas tus heridas.

Hay personas que pueden amarte sin tener derecho a conocer todos tus secretos.

Y hay personas que, aunque alguna vez tuvieron acceso a tu corazón, perdieron ese privilegio cuando demostraron que no sabían cuidarlo.

No tienes que sentir culpa por cerrar una puerta que antes abriste.

También eso es madurez.

Porque poner límites después de haber sido herida no significa que dejaste de amar.

Significa que finalmente entendiste que amar a los demás nunca debe implicar abandonarte a ti misma.

Así que no, alma…

No tienes que volver a ser aquella persona que contaba todo para sentirse acompañada.

Ahora puedes aprender a guardar silencio sin sentirte sola.

Puedes observar sin explicar.

Puedes esperar antes de confiar.

Puedes decir “esto no te lo quiero contar” sin sentirte culpable.

Y puedes proteger tu corazón sin convertirlo en una cárcel.

Porque la sanidad no consiste en dejar de sentir.

Consiste en aprender dónde, cuándo y con quién puedes sentirte segura.

Quizás alguna vez entregaste tu corazón a quien no sabía sostenerlo.

Pero eso no significa que tu corazón estaba equivocado por amar.

Significa que ahora conoces mejor su valor.

Y cuando sabes cuánto vale algo…

dejas de entregarlo en cualquier lugar.

Alma, sigue siendo sensible.

Sigue siendo amorosa.

Sigue teniendo un corazón capaz de confiar.

Pero ahora añade algo que antes quizá te faltaba:

discernimiento.

No todos merecen conocer la profundidad de tu alma.

No todos sabrán cuidar tus lágrimas.

No todos celebrarán tus sueños.

No todos tendrán la capacidad de tocar tus heridas sin hacerlas sangrar nuevamente.

Y está bien.

Porque tu corazón no necesita estar abierto para todo el mundo.

Necesita estar seguro.

Hoy no te digo:

“Cierra tu corazón”.

Te digo:

“Cuídalo”.

No dejes de amar.

Aprende a elegir dónde depositas tu amor.

No dejes de confiar.

Aprende a reconocer quién ha demostrado ser digno de tu confianza.

No dejes de ser vulnerable.

Solo recuerda que tu vulnerabilidad es un regalo, no una deuda que tienes con nadie.

Y si alguna vez alguien utilizó lo que le contaste para lastimarte, recuerda esto:

No fue tu vulnerabilidad la que te hizo débil.

Fue su incapacidad para honrarla lo que reveló quién era.

Tú no necesitas endurecerte.

Necesitas sanar.

Y cuando sanas, ya no entregas las llaves de tu corazón a cualquiera.

Las entregas con amor…

pero también con sabiduría.

🩵 PARA GUARDAR EN EL ALMA 💕

No todo el que conoce tu herida merece tocarla.
No todo el que escucha tu historia sabe honrarla.
Y no todo el que entra en tu vida tiene derecho a entrar en lo más profundo de tu corazón.

Ser vulnerable no es ser débil.
Aprender a elegir con quién serlo… es sabiduría.

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella El Kairos de DIOS Pastora Yeris Olivella Presidencia de la República.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕CALLAR NO ES CEDER… ES IGNORAR LO QUE NO MERECE RESPUESTA.Querida alma:Hay momentos en la vida en los ...
26/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
CALLAR NO ES CEDER… ES IGNORAR LO QUE NO MERECE RESPUESTA.

Querida alma:

Hay momentos en la vida en los que tendrás que aprender a guardar silencio.

No porque no tengas argumentos.
No porque no sepas defenderte.
No porque hayas perdido la batalla.

Sino porque finalmente entendiste que no todo merece una respuesta.

Hubo un tiempo en que necesitabas explicar lo que sentías, demostrar tus intenciones, aclarar cada mentira y defenderte de cada palabra que te lastimaba.

Pero llega un momento en que algo cambia dentro de ti.

Ya no necesitas convencer a quien decidió malinterpretarte.
Ya no necesitas responder a quien solamente quiere provocarte.
Ya no necesitas entrar en discusiones que solamente roban tu paz.

Porque aprendiste algo:

Responderle a todo el mundo también puede convertirse en una manera de entregarles el control sobre tu paz.

Hay personas que no buscan entenderte; buscan hacerte reaccionar.

Y cuando reaccionas, te llevan exactamente al lugar donde querían tenerte.

Por eso, alma querida, callar también puede ser una decisión de dignidad.

No confundas silencio con cobardía.

Hay silencios que contienen una fuerza que las palabras jamás podrían expresar.

El silencio de quien ya entendió.
El silencio de quien ya soltó.
El silencio de quien dejó de competir.
El silencio de quien ya no necesita demostrar su valor.

Y entonces Dios te recuerda:

“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
Éxodo 14:14

Hay batallas que no tienes que pelear con tu boca.

Hay situaciones que no necesitan tu explicación.

Hay personas cuya opinión no tiene autoridad sobre quién eres.

Y hay provocaciones que pierden todo su poder cuando decides no responder.

Callar no significa permitir que te pisoteen.

Significa aprender a distinguir entre aquello que requiere una respuesta y aquello que solamente requiere distancia.

Porque poner límites también puede ser silencioso.

Alejarte también es una respuesta.

Dejar de explicar también es una respuesta.

No participar también es una respuesta.

Y algunas veces, la respuesta más poderosa que puedes dar es continuar viviendo en paz mientras otros esperan verte reaccionar.

Alma, no desperdicies tu paz tratando de demostrarle tu verdad a quien ya decidió construir una mentira sobre ti.

Tu verdad no pierde valor porque alguien se niegue a reconocerla.

Deja que el tiempo revele lo que tú ya no necesitas explicar.

Deja que tus frutos hablen donde tus palabras ya no son necesarias.

Deja que Dios se encargue de aquello que tú no puedes controlar.

Y aprende esto:

No todo silencio es rendición.
Algunos silencios son libertad.

Quizás hoy necesitas dejar de responder.

No por orgullo.

No por venganza.

No para castigar a nadie.

Sino porque finalmente comprendiste que tu paz vale demasiado como para entregársela a cualquier provocación.

Querida alma:

Hay momentos en los que hablar sana.

Pero también existen momentos en los que callar te sana.

Y cuando aprendes a reconocer la diferencia, dejas de vivir reaccionando a los demás…

y comienzas a vivir desde tu propia paz.

Con cariño al Alma.
P. YerisOlivella P. 👑💕. Yeris Olivella. Pastora Yeris Olivella. El Kairos de DIOS.

🩵 CARTAS AL ALMA 💕DECÍA QUE SUS AMANTES ERAN MÁS INTELIGENTES… Y SU ESPOSA TENÍA UNA VIDA ENTERA DE PREPARACIÓN.Querida ...
24/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
DECÍA QUE SUS AMANTES ERAN MÁS INTELIGENTES… Y SU ESPOSA TENÍA UNA VIDA ENTERA DE PREPARACIÓN.

Querida alma:

Hay palabras que no solamente duelen…

Hay palabras que se quedan viviendo dentro de una mujer y comienzan a hacerle preguntas que nunca debió hacerse:

“¿Qué tenían ellas que yo no tenía?”

Y quizás alguien te hizo sentir que no eras suficientemente inteligente.

Que otra mujer sabía más.

Que otra era más preparada.

Que otra tenía capacidades que tú no tenías.

Pero lo más doloroso no fue descubrir que existían otras mujeres.

Fue escuchar a tu propio esposo compararte con ellas.

Decirte que una amante era más inteligente porque sabía matemáticas.

Que otra era ingeniera.

Mientras tú habías construido una vida de preparación, esfuerzo y conocimiento: eras abogada, trabajadora social, tenías doctorados en teología y muchas otras capacidades que hablan de una mujer que nunca dejó de crecer.

Y aun así…

él decidió compararte.

Pero escucha bien esto, alma:

La inteligencia de otra mujer nunca fue la medida de tu valor.

Que ella supiera matemáticas no hacía que tú fueras menos inteligente.

Que otra fuera ingeniera no hacía que tú fueras menos preparada.

Que otra tuviera una profesión diferente no borraba tus títulos, tus conocimientos, tus sacrificios ni todo lo que habías construido.

Y mucho menos convertía la infidelidad de tu esposo en una consecuencia de tus supuestas carencias.

Porque una cosa es admirar las capacidades de alguien…

y otra muy diferente es utilizar esas capacidades para humillar a la mujer que está a tu lado.

La comparación puede ser una de las formas más crueles de violencia emocional.

Porque no solamente te dice:

“Ella es mejor.”

También intenta sembrarte:

“Tú no eres suficiente.”

Pero Dios conoce la verdad de tu historia.

Y quizás hoy Él quiere recordarte:

“No permitas que la comparación de alguien cambie la imagen que Yo puse de ti en tu corazón.”

No naciste para competir con otra mujer.

No necesitas convertirte en ingeniera para demostrar que eres inteligente.

No necesitas otro doctorado para demostrar que eres valiosa.

No necesitas acumular títulos para merecer respeto.

Y no necesitas ganarle a ninguna amante para recuperar tu dignidad.

Porque tu dignidad nunca estuvo en competencia.

Estaba intacta.

Aunque alguien intentara hacerte creer lo contrario.

Tal vez durante mucho tiempo pensaste:

“¿Por qué no fui suficiente?”

Hoy cambia la pregunta:

“¿Por qué permití que alguien que decidió traicionarme se convirtiera en la autoridad sobre mi valor?”

Porque tú no eres menos mujer porque alguien no supo honrarte.

No eres menos inteligente porque alguien decidió admirar a otra.

No eres menos preparada porque alguien utilizó la preparación de otras mujeres como excusa.

Y no eres menos valiosa porque alguien no supo reconocer lo que tenía delante.

Hay mujeres que pasan años intentando demostrarle a un hombre que sí eran suficientes.

Alma, deja de demostrarlo.

Ya lo eras.

Tu valor no comenzó cuando él te reconoció.

Y tampoco terminó cuando dejó de hacerlo.

Quizás él vio títulos.

Quizás vio profesiones.

Quizás vio habilidades.

Pero tú eras mucho más que un currículo.

Eras una mujer que había entregado años de vida, amor, compañía, trabajo, sueños y lealtad.

Y eso también tiene un valor que ningún diploma puede medir.

Hoy recoge del suelo todas esas palabras que te hicieron sentir pequeña.

Devuélveselas a quien las pronunció.

Y quédate con la verdad:

No necesito ser más inteligente que ella.
No necesito ser más preparada que ella.
No necesito parecerme a ella.
No necesito competir con ella.

Necesito volver a recordar quién soy yo.

Y cuando vuelvas a mirarte al espejo, no preguntes:

“¿Qué tenía ella que yo no tenía?”

Pregúntate:

“¿Cuánto tiempo llevo olvidando todo lo que yo sí tengo?”

Porque, alma…

No te hizo menos la existencia de otra mujer.

Te hizo daño que alguien intentara convencerte de que lo eras.

Y hoy Dios quiere sanar precisamente esa herida.

🌿 PARA GUARDAR EN EL ALMA

Nunca permitas que la comparación de alguien convierta tus dones en defectos.

Una mujer puede saber matemáticas.

Otra puede ser ingeniera.

Tú puedes ser abogada, trabajadora social, teóloga, profesional, madre, esposa, líder o tantas cosas más.

Pero ninguna mujer necesita ser superior a otra para tener valor.

Y tú tampoco.

Tu valor no está en ganar una competencia.

Está en recordar que nunca estuviste en competencia.

“Porque tú eres preciosa a mis ojos, y yo te amo.” — Isaías 43:4

Con cariño al Alma.
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🩵 CARTAS AL ALMA 💕 A QUIEN ALGÚN DÍA ME HIZO DAÑO EN MI MATRIMONIO… HOY LE DIGO: ¡GRACIAS! 👏🏼Querida alma:Hoy quiero hab...
22/08/2026

🩵 CARTAS AL ALMA 💕
A QUIEN ALGÚN DÍA ME HIZO DAÑO EN MI MATRIMONIO… HOY LE DIGO: ¡GRACIAS! 👏🏼

Querida alma:

Hoy quiero hablarle a alguien que, en algún momento de mi historia, me hizo mucho daño.

A ti.

A ti que llegaste a mi matrimonio de una manera que nunca imaginé.
A ti que cruzaste límites que debieron permanecer intactos.
A ti que quizás pensaste que al ocupar un lugar que no te correspondía, estabas ganando.

No voy a negar que me dolió.

Me dolió descubrir cosas que jamás quise saber.
Me dolió sentir que aquello que yo había cuidado con amor podía ser puesto en riesgo por decisiones que no tomé.
Me dolió llorar en silencio mientras intentaba entender cómo alguien podía lastimar tanto a otra persona.

Durante mucho tiempo pensé que tenía que preguntarme:

“¿Por qué me hicieron esto?”

Pero un día cambié la pregunta:

“¿Qué voy a hacer yo con lo que me hicieron?”

Y ahí comenzó mi verdadera transformación.

Porque hoy puedo decirte algo que quizá nunca imaginaste escuchar de mí:

GRACIAS.

No.

No te doy las gracias por haberme hecho daño.

No agradezco la traición.
No agradezco las lágrimas.
No agradezco las noches de angustia.
No agradezco la humillación ni el dolor.

Le doy gracias a Dios por lo que hizo conmigo después de aquello.

Porque mientras yo pensaba que estaba perdiendo mi vida, Dios estaba enseñándome a recuperarme.

Mientras tú ocupabas tus fuerzas en entrar donde no debías, yo estaba aprendiendo que mi valor no dependía de que alguien me eligiera.

Mientras yo lloraba por lo que estaba sucediendo, Dios estaba reconstruyendo dentro de mí una mujer que ya no volvería a conformarse con migajas.

Y entonces entendí:

Hay personas que entran en nuestra historia para herirnos, pero terminan revelándonos heridas que necesitábamos sanar.

Hoy ya no quiero competir contigo.

No quiero saber qué tienes.
No quiero saber qué perdiste.
No quiero compararme contigo.

Porque comprendí que mi verdadera victoria nunca fue vencerte.

Mi verdadera victoria fue dejar de necesitar que tú perdieras para sentir que yo había ganado.

Y aquí está lo más hermoso:

Ya no necesito que te arrepientas para estar en paz.
Ya no necesito que reconozcas mi valor para saber cuánto valgo.
Ya no necesito que mires atrás para poder seguir adelante.

Porque mi sanidad ya no depende de tu conciencia.

La Palabra dice:

“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.”
Salmo 147:3

Y Dios hizo exactamente eso conmigo.

Vendó lo que otros rompieron.

Me enseñó a poner límites.
Me enseñó a escuchar mi intuición.
Me enseñó a no confundir amor con sacrificio permanente.
Me enseñó que perdonar no significa volver a entregar la llave de mi corazón a quien no supo cuidarlo.

Y sobre todo…

Me enseñó que una traición puede cambiar una historia, pero no tiene que destruir un destino.

Por eso hoy te digo:

Gracias.

Gracias porque, sin proponértelo, me obligaste a conocer una versión de mí que yo misma desconocía.

Una mujer que lloró, pero se levantó.

Una mujer que fue herida, pero no permitió que la herida se convirtiera en identidad.

Una mujer que pudo haber elegido el odio, pero decidió elegir la paz.

Y si algún día llegas a preguntarte qué quedó de todo aquello…

Te diría:

Quedé yo.

Más consciente.
Más fuerte.
Más sabia.
Más libre.

Y quizá esa sea la respuesta que nunca esperaste.

No me destruiste.

Me obligaste a reconstruirme.

Y mientras tú fuiste un capítulo doloroso de mi historia, Dios siguió siendo el autor de mi vida.

Así que hoy cierro esta página sin odio.

No porque lo que ocurrió haya estado bien.

Sino porque ya no quiero seguir cargando algo que Dios me ayudó a soltar.

A quien algún día me hizo daño en mi matrimonio…

Hoy le digo gracias.

No por la herida.

Sino por haberme enseñado, sin querer, que después de una herida también puede nacer una mujer nueva. 🩵

Y a ti, querida alma, si alguna vez alguien intentó hacerte sentir reemplazable, recuerda:

Que alguien haya elegido lastimarte no significa que tú hayas perdido tu valor.

A veces Dios permite que una puerta se cierre para que finalmente descubras que tu identidad nunca estuvo detrás de esa puerta.

Levanta la cabeza.

Sana.

Perdona si puedes.

Suelta cuando estés lista.

Pero nunca vuelvas a entregarle a quien te hirió el poder de definir quién eres.

Tu historia no termina donde alguien intentó romperte.

Ahí puede comenzar la parte más hermosa de tu reconstrucción. 🩵💕

Con cariño al Alma.
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