03/05/2026
GASOLINA AL ALZA Y MEMORIA SELECTIVA
La imagen de un hombre sonriendo entre nubes no pasa desapercibida. No es solo una foto: es un recordatorio. Hoy, con el anuncio de que la gasolina sube $400 pesos, muchos vuelven a mirar atrás y a hacerse la misma pregunta incómoda: ¿por qué antes sí y ahora no?
Hace unos años, en medio del Estallido Social en Colombia de 2021, el país entero se volcó a las calles. El gobierno de Iván Duque enfrentó una presión social enorme, impulsada por el costo de vida, reformas polémicas y, entre otras cosas, el precio de los combustibles. En ese ambiente, cada incremento se sentía como una chispa en medio de gasolina.
Hoy la historia parece distinta, pero el bolsillo sigue sintiendo lo mismo. La gasolina ya vale más del doble que hace cinco años, y el impacto se nota en todo: transporte, alimentos, servicios. Sin embargo, no hay el mismo ruido, ni la misma indignación masiva.
Aquí es donde entra el debate político. Nombres como Gustavo Petro y Gustavo Bolívar, que en su momento respaldaron el discurso de protesta, hoy están en el centro de las críticas. Para muchos, el silencio o la moderación actual contrasta con la intensidad del pasado.
No se trata solo de cifras. Se trata de memoria. De coherencia. De cómo la gente interpreta lo que pasa cuando cambia el poder, pero los problemas siguen siendo parecidos.
La imagen vuelve entonces a cobrar sentido. Más allá de cualquier postura, deja una sensación difícil de ignorar: en Colombia, la indignación también parece depender del momento político.