01/06/2026
Al cepillarte los dientes, dejar la llave abierta puede generar un consumo de entre 15 y 20 litros de agua por cada lavado.
En contraste, si utilizas un vaso y cierras la llave mientras te cepillas, el consumo se reduce a aproximadamente 1 litro.
Esto significa que una sola persona puede desperdiciar más de 14.000 litros de agua al año únicamente por mantener la llave abierta durante esta actividad cotidiana. Además del impacto ambiental, este consumo innecesario también se refleja en la factura de los servicios públicos, generando un mayor gasto para los hogares.
Si una familia de cuatro personas adopta el hábito de cerrar la llave durante el cepillado, puede ahorrar miles de litros de agua al año, contribuyendo al cuidado de las fuentes hídricas y al uso responsable de un recurso que es esencial para la vida.
Recuerda que pequeñas acciones generan grandes cambios
Continuamos trabajando con compromiso y calidad porque el acueducto y el alcantarillado son nuestra prioridad