31/08/2026
El pasado fin de semana, Gachetá volvió a demostrar que cuando una comunidad se une, el corazón solidario de su gente puede superar cualquier frontera.
En el Teatro Municipal se vivió “Una Voz, Muchas Manos”, un encuentro donde la música, el arte y la cultura se unieron con un propósito muy especial: recaudar fondos para apoyar a las personas damnificadas por el terremoto.
Quiero hacer un reconocimiento muy especial a Daniela, “Danny la del Café”, quien estuvo al frente de la organización y convocatoria de este hermoso evento. Desde su emprendimiento “Un Café Pa’ Sumerce”, Daniela se ha ganado el cariño y reconocimiento de nuestra comunidad, pero su historia va mucho más allá del emprendimiento: también es una artista que desde muy pequeña encontró en la música una forma de expresar, sentir y conectar con los demás.
En ese camino ha contado con el apoyo y la inspiración de su familia, especialmente de su padre, el maestro Adolfo, quien desde hace décadas ha sido un referente de la música y la cultura en nuestro municipio. Durante casi 32 años, su guitarra y esa voz fuerte e inconfundible han acompañado a distintas generaciones de gachetunos, dejando una huella profunda en nuestra identidad cultural.
También quiero reconocer a Camila, hermana de Daniela, quien hizo parte de esta iniciativa y acompañó este encuentro que terminó convirtiéndose en una verdadera expresión de solidaridad.
Es bonito ver cómo el arte y la cultura también se construyen desde la familia. Daniela y Camila crecieron rodeadas de música, impulsadas desde pequeñas por su padre, y hoy esa semilla se convierte en talento, identidad y, sobre todo, en solidaridad con quienes más lo necesitan.
A Daniela, a Camila, al maestro Adolfo, a cada artista, a los colectivos, organizadores, asistentes y a todas las personas que hicieron posible “Una Voz, Muchas Manos”, gracias de corazón.
Pido excusas porque seguramente se me escapan muchos nombres. Fueron tantas las personas que aportaron a esta causa que sería imposible mencionarlas a todas en estas líneas. Pero quiero que sepan que cada aporte, cada presencia, cada canción y cada gesto de solidaridad tiene un enorme valor.
Gracias también a quienes, desde la distancia y desde diferentes lugares, quisieron aportar su granito de arena. Porque la solidaridad no conoce fronteras cuando existe un verdadero deseo de ayudar.
Que Dios les multiplique a todos.
Que nunca perdamos esa capacidad de mirar al otro, de tender la mano y de entender que, aunque nuestro aporte pueda parecer pequeño, cuando muchas voluntades se unen puede convertirse en esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles.
Gachetá nos demuestra una vez más que la cultura también puede transformar, que el arte puede unir y que la música, además de alegrarnos el alma, puede convertirse en un acto de solidaridad.
Gracias a todos los que hicieron de “Una Voz, Muchas Manos” mucho más que un encuentro artístico: lo convirtieron en un abrazo colectivo para quienes hoy lo necesitan. ❤️🎸