22/08/2026
En La Pascuita, en medio del bosque de Guarne, pasa algo que nadie ve pero todos sienten.
Están construyendo un tanque. Cuatro anillos. Treinta y cinco mil litros de agua que bajará desde la montaña hacia comunidades que no la tienen garantizada. Para llegar ahí, hay que entrar casi cien metros. A pie. Entre árboles, entre barro, entre territorio que no pide permiso pero exige respeto.
Los técnicos de Asacuhan lo saben. Conocen cada curva de ese camino. Saben que ese tanque, esos cuatro anillos apilados en la altura, van a cambiar la hidráulica del sistema. Van a distribuir el agua donde hoy falta. Van a garantizar lo que muchos dan por garantizado.
Treinta y cinco mil litros es mucho. Es poco. Depende de dónde se mire. Para una comunidad que espera, es un río. Para ASACUHAN, es un eslabón más en la cadena que sostiene el territorio.
En La Pascuita, el bosque no protesta. El tanque se construye. Y mañana, cuando alguien abra una llave en una vereda que hoy no tiene agua, ese tanque estará ahí. En silencio. Trabajando. Como siempre.
Cuidamos el agua. Cuidamos la vida.
Asacuhan | Acueducto Hondita Hojas Anchas