01/08/2026
🐶 Cuando el ladrido se convierte en problema: dos escenarios
1. El perro que queda solo y ladra horas enteras La Corte Constitucional (Sentencia T‑119 de 1998) y normas como la Ley 1801 de 2016, la Ley 1774 de 2016 y la Ley 2455 de 2025 reconocen que un perro puede ladrar. Pero si pasa largas jornadas encerrado, sin manejo y en condiciones precarias, el ruido deja de ser solo molestia: puede ser tenencia irresponsable y, en casos graves, maltrato animal. Allí la consecuencia no es una simple multa de convivencia: puede llegar a ser delito, con sanciones de prisión, multas y prohibición de tener animales. Otras normas: Ley 1801 de 20 16 art 33 y 124 num 5. ley 1774 de 2016 art 3, código penal arts 43.12, 50A, 51, 339A y 339C, ley 2455 del 2025 arts 2, 3, 4, 5, 7, 10, y 22. Ley 675 de 2001 arts 51, 58, 59, y 60. Constitución política arts 15 y 28.
2. El perro que está acompañado, pero ladra constantemente Cuando el propietario permite que el animal ladre día y noche por cualquier estímulo, el efecto sobre los vecinos es igual de nocivo. Personas con patologías, hipersensibilidades o que necesitan concentración para trabajar o estudiar sufren un impacto directo en su salud mental y bienestar. La Ley 2450 de 2025 sobre calidad acústica y la Ley 2460 de salud mental refuerzan que el ruido persistente es un factor de riesgo. Otras Normas: Código Nacional de Policía y Convivencia (Ley 1801 de 2016, art. 33): sanciona ruidos que afecten la tranquilidad de la comunidad. Ley 675 de 2001 (Propiedad Horizontal): prohíbe actividades molestas o nocivas dentro de la copropiedad. Reglamentos internos de convivencia: suelen incluir cláusulas sobre mascotas y ruido. Sentencias de la Corte Constitucional (T‑119 de 1998 y T‑035 de 1997): el ladrido es natural, pero la tenencia está condicionada a no causar perjuicios. Ley 2450 de 2025 (Calidad Acústica) y Ley 2460 de Salud Mental: reconocen el ruido persistente como factor de riesgo para la salud.
Recomendación práctica
• Intente primero el diálogo respetuoso con el propietario.
• Si persiste: acudir al administrador de la copropiedad o al Comité de Convivencia.
• Formalización: Si no funciona, presentar queja ante la Policía (art. 33 Ley 1801) con evidencia.
• En casos graves: acción de tutela si se afecta el derecho al descanso o la salud mental.
• Use la ruta local de maltrato animal si existe.
• Documente con fotos, videos y registros de fecha y hora (sin invadir la vivienda).
• Recuerde: sin evidencia, la queja queda en palabras.
Mensaje concreto al propietario
Entendemos que el ladrido es natural en los perros, pero la Ley 1801 de 2016 (art. 33) y la Ley 675 de 2001 establecen que ningún residente puede generar ruidos que afecten la tranquilidad de la comunidad. Cuando el ladrido es constante y supera los límites de convivencia, se convierte en una infracción sancionable con multas y medidas correctivas. Además, la Ley 2450 de 2025 y la Ley 2460 de salud mental reconocen que el ruido persistente afecta la salud de los vecinos. Por eso, como propietario, usted está obligado a implementar medidas de control para garantizar la convivencia.
En SaludVsRuido creemos que el respeto al animal y al vecino es la base de una convivencia sana. El ladrido ocasional es natural, pero el exceso constante afecta la salud, la tranquilidad y puede constituir maltrato. La lucha contra el ruido también es defensa de la salud y del bienestar animal.