26/08/2026
¿Hablamos de sismo resistencia?
700.000 litros de agua elevados a unos 30 metros del suelo. Una estructura levantada alrededor de 1980, antes de que Colombia tuviera su primer Código Nacional de Construcciones Sismo Resistentes, y que continúa formando parte de un paisaje que se convirtió en todo un ícono porteño, además del Puente Bernardo Arango y la torre de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, que, lamentablemente, sucumbió en el último desastre.
Documentos de la época registran que EMPORIS —Empresa de Obras Sanitarias de Risaralda— proyectó una inversión de 34 millones de pesos para la ampliación de las redes de conducción y la construcción de un tanque elevado en La Virginia.
Décadas después, documentos oficiales de la Superintendencia de Servicios Públicos confirmaban que este tanque elevado de compensación tenía una capacidad de 700 m³, equivalentes a aproximadamente 700 toneladas de agua cuando está lleno.
Y ese dato no es menor.
Un tanque elevado representa un verdadero desafío de ingeniería: concentra una enorme masa de agua a gran altura. Durante un sismo, esa masa genera importantes esfuerzos horizontales sobre columnas, vigas, conexiones y cimentación, mientras el agua se desplaza dentro del depósito.
En esta fotografía histórica pueden apreciarse claramente las robustas columnas de concreto y los diferentes niveles de vigas que conforman la estructura y ayudan a distribuir las cargas.
No podemos afirmar, únicamente a partir de una fotografía, que el tanque haya sido diseñado bajo criterios equivalentes a los actuales de sismorresistencia. De hecho, su construcción sería anterior al primer Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes de alcance nacional, expedido en 1984.
Pero hay algo que sí resulta difícil ignorar: después de aproximadamente 46 años, numerosos movimientos sísmicos y décadas soportando cientos de toneladas de agua a gran altura, la estructura continúa en pie.
Más que un simple tanque de almacenamiento, terminó convirtiéndose en parte de la identidad visual, cultural y de la memoria colectiva de mi Pueblo Natal.
Felicitaciones a sus gestores.