12/03/2026
| En Colombia casi siempre se habla del candidato a la Presidencia, pero poco se analiza a fondo quién será el vicepresidente. Y ese cargo no es menor.
El vicepresidente está a una sola circunstancia de convertirse en presidente de la República si el mandatario llega a faltar. Por eso no debería ser solo una figura simbólica o electoral, sino alguien con la capacidad real de asumir el control del país.
Hoy algunas de las fórmulas vicepresidenciales que se perfilan son:
Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo
Abelardo de la Espriella con José Manuel Restrepo
Sergio Fajardo con Edna Bonilla
Iván Cepeda con Aída Quilcué
Si uno analiza estos nombres desde criterios políticos y de gobierno —formación académica, experiencia en el Estado, capacidad administrativa y ausencia de escándalos de corrupción— aparecen perfiles muy distintos.
Juan Daniel Oviedo tiene un perfil técnico importante y experiencia dirigiendo el DANE, lo que demuestra capacidad en gestión pública.
José Manuel Restrepo fue ministro de Comercio y ministro de Hacienda. Tiene trayectoria académica y experiencia directa manejando la economía del país.
Edna Bonilla tiene experiencia en política pública, especialmente en educación, y una trayectoria en la administración distrital.
Aída Quilcué representa el liderazgo social e indígena y una trayectoria importante en movimientos sociales.
Pero si la pregunta se hace con seriedad institucional, pensando en un escenario en el que el vicepresidente tenga que gobernar el país, el debate cambia.
Más allá de ideologías, raza u orientación personal, los perfiles con mayor experiencia directa en administración del Estado y manejo de gobierno nacional hoy parecen ser José Manuel Restrepo y Juan Daniel Oviedo.
La vicepresidencia no debería pensarse solo como un equilibrio político o simbólico.
La pregunta real siempre debería ser esta:
✍🏻Si mañana el presidente faltara, ¿quién de estas personas está realmente preparado para gobernar Colombia?