29/08/2024
Aunque usted, alcalde Víctor Ramos, ha optado por invertir un considerable presupuesto en actividades recreativas como conciertos y desfiles —eventos que persiguen reactivar la economía formal e informal de la ciudad, además de elevar su popularidad como mandatario, un objetivo que entiendo y respeto— le invito a reflexionar sobre lo siguiente:
1. ¿De qué sirve para la ciudad priorizar un gasto tan alto en espectáculos, si la audiencia que asiste a estos eventos representa menos de la mitad de la población total?
2. ¿De qué sirve que los asistentes a estos eventos disfruten, bailen y consuman, si al finalizar la euforia, la ciudad sigue enfrentando índices de inseguridad alarmantes? Este es un problema que, a pesar de los intentos de desmentirlo, es una dura realidad.
3. Aunque usted está invirtiendo en el desarrollo de infraestructura dentro de la ciudad, ¿de qué valor serán estas obras si, debido a la alta percepción de inseguridad que siente la ciudadanía, no podremos disfrutar de ellas con tranquilidad?
4. Aunque los eventos y proyectos llevados a cabo bajo su gestión son relevantes, no se puede desestimar la seguridad, que es una preocupación transversal que nos afecta a todos, tanto a quienes votaron por usted como a quienes no lo hicieron. Afecta a aquellos que asisten a sus eventos, que son solo una minoría, así como a la mayoría que no participa en ellos. Los eventos son efímeros, mientras que la seguridad es un asunto cotidiano. Es crucial pensar en la proyección de la seguridad a futuro, más allá de su mandato. Hoy en día, nos encontramos en una situación muy grave en cuanto a la seguridad, con las estadísticas más preocupantes de los últimos años, a pesar de que algunos intenten ocultar el problema o eviten que los medios lo aborden.