23/10/2014
Robert el muñeco
Cuantas historias no conocemos
de niños que tienen amigos
imaginarios, pero ¿qué sucede
cuando los niños comienzan a ser
atormentado por estos juegos?
¿Te imaginas que pasaría que este
pequeño dejara de dormir a causa
de algo extraño en lo que antes
era todo un juego?
Así es como comienza la historia
de Robert, un niño que vivía con
sus padres, ellos eran conocidos
como la familia Thomas Otto. Los
padres de Roberteran muy
estrictos pues tenían grandes
aspiraciones para él, querían que
fuera un hombre exitoso y todo
esto se tenía que lograr con base
a una buena educación.
Se decía que la familia Otto ,
maltrataba mucho a los
empleados domésticos que tenían.
Cuenta la historia que fueron 4
sirvientes a los que la señora
Otto corrió de su casa por haber
visto en el jardín a su parecer una
ceremonia que parecía brujería.
Uno de estos sirvientes
despedidos, fue la niñera que se
hacía cargo de Gene o Robert, el
hijo de los Otto, debido a los
constantes viajes de los padres.
Una noche antes de irse , le
regaló a Gene un muñeco hecho
a su imagen y semejanza. Gene,
se encariño muy pronto con éste
muñeco, a donde quiera que
fuera, el muñeco lo acompañaba.
Fue ahí cuando todo empezó a
cambiar, los padres de Gene
observaban y escuchaban cosas
muy extrañas. Los vecinos les
comentaban que mientras ellos no
estaban en casa, veían a un
muñeco que se asomaba por las
ventanas, los padres no sabían si
hacer caso de éstos comentarios.
Por otro lado Robert comenzó a
hecharle la culpa sobre algunas
travesuras a su muñeco. A tal
punto llegó, que los padres
escuchaban al muñeco reírse y
caminar por toda la casa.
Después de algunos días Robert
empezó a tener pesadillas
gritando con dolor por las
noches. Cuando los padres de
Robert esuchaban los gritos
corriendo acudían al cuarto de su
pequeño, y la sorpresa cuando
llegaban al cuarto era ver los
muebles tirados y fuera de su
lugar y al pequeño Robert en una
esquina mu**to de miedo.
Casi siempre que ocurría esto
encontraban al muñeco en los
pies de la cama de su hijo y con
una mirada penetrante y
tenebrosa, mientras que Robert
gritaba, ¡él lo hizo!. Los padres no
entendían que era lo que estaba
pasando, y decidieron terminar
con el tormento, encerrando al
muñeco en el desván.
Los años pasaron, Gene creció y
su padre murió , heredando la
casa en donde creció y pasó la
mayor parte de su infancia y
adolescencia. Así que decidió
regresar con su esposa, después
de la mudanza, Gene encontró a
su viejo amigo Robert, y decidió
sacarlo del desván y ponerlo en
un cuarto. El lazo que algún día
existió entre ellos regresó y para
la esposa de Gene esto fue muy
extraño.
Llegó un momento en el cual la
esposa de Gene estaba harta de
la situación regresando de nuevo
al muñeco de donde había salido.
Cuando Gene se dio cuenta de lo
que había hecho su esposa se
molesto y regresó a Robert a un
cuarto explicándole a su esposa
que Robert necesitaba su propio
cuarto, la esposa de Gene
comenzó a dudar de la cordura
de su esposo. Después de varios
días comenzó la misma historia,
los vecinos veían cosas extrañas,
veían al muñeco haciendo muecas
desde la ventana, quien entraba al
cuarto donde estaba Robert, veía
al muñeco meciéndose frente a la
ventana y quejándose de su
encierro. Nadie quería visitar a
Gene y a su esposa por todas
esas historias que se contaban.
Harto de nuevo, Gene regresó a
Robert al desván, pero no todo se
terminó ahí, la gente escuchaba
ruidos extraños y risas en varias
partes de la casa. Gene Otto
murió en 1972 y su esposa
vendió la casa dejando a Robert
en ella, y fue después cuando los
nuevos dueños de esa casa
encontraron a Robert. La hija
pequeña tenía 10 años, y se
emocionó tanto al ver a este
muñeco que lo llevó a su
habitación junto a sus demás
muñecos.
Pero al parecer, la niña no fue
del agrado de Robert y comenzó
a molestarla, al punto en el que la
niña gritaba de terror por las
noches, y cuando los padres
llegaban, la niña comentaba que
el muñeco intentaba matarla. Aún
después de 30 años, ella sigue
asegurando que el muñeco se
movía por las noches intentando
matarla.
Robert, todavía existe, y está con
su traje blanco de marinero
abrazando un león de peluche.
Robert, cuenta con su propio
museo en el museo de Martello
en Key West. Cuenta la gente
que para poderle tomar una foto
se necesita primero pedirle
permiso, si el muñeco inclina la
cabeza hacia un lado, sería que
está de acuerdo pero si él no
hace nada y se sigue insistiendo o
si se burla del muñeco, la cámara
dejará de funcionar y según la
leyenda la maldición de Robert
tendría.
Ejemplo muy claro de esto, son
las fotografías que se encuentran
en la sala y las miles de cartas en
donde le solicitn a Robert, quitar
la maldición que ha caído sobre
ellos. Incluso en el museo se dice
que por las noches se puede oir
ruidos y ver sombras en la sala
donde se encuentra Robert.
Leyenda o no, Robert ha sido
un caso muy extraño y jamás
se podrá saber que es lo que
rodea al pequeño muñeco.