15/06/2025
🔴 La captura de dos altos oficiales de la SIJIN, destapa una década de crisis institucional y corrupción en la Policía Metropolitana de Santa Marta
La reciente captura del mayor Diego Sepúlveda y el capitán James Medina Vega, director y subdirector de la SIJIN de Santa Marta, respectivamente, por su presunta participación en la liberación de alias ‘Sombra’, un sicario señalado de al menos 35 homicidios, ha destapado una preocupante década de crisis institucional y presunta corrupción dentro de la Policía Metropolitana de Santa Marta. Este caso, según la defensora de derechos humanos Norma Vera Salazar, representa "la gota que rebosa el vaso" de una institución con un historial de denuncias que cuestionan su legitimidad y su capacidad para garantizar la seguridad ciudadana.
Creada el 4 de agosto de 2012, la Policía Metropolitana de Santa Marta ha tenido al menos cinco comandantes en sus 12 años de existencia. Esta alta rotación en el mando, según Vera, ha dificultado la implementación de una línea de mando estable y una estrategia de seguridad consistente frente al crimen organizado. Las consecuencias de esta inestabilidad se reflejan en una serie de graves incidentes que han minado la confianza pública en la institución.
Uno de los episodios más alarmantes se remonta a 2015, con la desaparición de 243 armas bajo custodia policial. El entonces director de la SIJIN, destituido posteriormente, denunció públicamente que la comandante de la época, coronel Sandra Vallejo, obstruyó las investigaciones. Ese mismo año, una subteniente denunció acoso sexual por parte del subcomandante Gelvez, denuncia que, según Vera, fue minimizada por la coronel Vallejo. Gelvez fue capturado años después por acceso carnal violento.
En 2020, un video difundido por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada volvió a vincular a miembros de la institución con el robo de armas, reiterando acusaciones contra la coronel Vallejo. Ese mismo año, se denunció una presunta negociación entre la Secretaría de Seguridad del Distrito y grupos armados ilegales para manipular las cifras de criminalidad, un acuerdo que habría involucrado el pago de $300 millones de pesos.
Los escándalos continuaron: en marzo de 2021, uniformados de la estación de Pozos Colorados fueron despojados de sus armas; en noviembre del mismo año, se denunciaron extorsiones por parte de policías; y en enero de 2023, un comerciante en Ciénaga denunció haber entregado dinero, llantas y hasta recursos para gastos personales a una oficial de Policía. Más recientemente, el 26 de junio de 2024, se reportó la desaparición de tres fusiles y varios proveedores en la estación de Policía de Minca.
La captura de los altos oficiales de la SIJIN, implicados en la liberación de alias ‘Sombra’, ha intensificado la preocupación ciudadana. Para Vera Salazar, este episodio refleja una "degradación institucional inaceptable" y un golpe directo a la confianza en la fuerza pública. La defensora aboga por una transformación estructural de la Policía Metropolitana, convirtiéndola en una unidad regional con capacidad de articulación con los municipios vecinos y el apoyo de cuerpos especializados. Sin una reforma profunda, considera Vera, la seguridad en el Magdalena seguirá siendo una promesa incumplida.