07/04/2026
Para llegar a esa zarapa que luce hermosa puesta sobre el balai y la hoja de raíz, hay un camino muy largo en el que intervienen muchas fuerzas y seres...
Cada taza de café recién colado en el fogón de leña justo al lado de la carretera, encontrar una mesa donde sentarse, servir en un pocillo limpio para no generar residuos plásticos en la montaña, un montón de detalles de cuidado de preparaciones, fermentos y de procesos de higiene, entre muchos otros, son respaldados por quienes valoran y no regatean el precio de nuestro trabajo.
A las familias que cultivan y nos venden sus hojas, a don Serafín que nos permitió poder ofrecer su café sembrado en San Mateo, a las personas que se dieron la oportunidad de conocernos y a quienes vuelven y nos comparten la alegría de verles cada año, mil gracias por hacer esto posible!!!!