01/07/2017
En resumen las mascaras no replica la altitud y no te da los beneficios de entrenar en altura. Lee la nota completa y entérate la verdad.
Por Jeff Halevy
La idea detrás de las máscaras de entrenamiento y otros accesorios similares es que se supone que replican el entrenamiento de altitud que realizan muchos atletas de élite. Denver, la ciudad con mayor elevación de EEUU, es el sitio predilecto para los atletas de resistencia. A mayor altitud, el aire es menos denso que a la altura del mar debido a la menor presión parcial del oxígeno en la atmósfera. Literalmente hay menos oxígeno en el aire, esto obliga al cuerpo a adaptarse y volverse más eficiente.
La reducción en oxígeno activa la hormona eritropoyetina (EPO) para incrementar el número de glóbulos rojos y hemoglobina, lo cual ayuda a llevar oxígeno a los músculos. Un incremento en la hemoglobina maximiza la absorción de oxígeno de manera que el cuerpo obtenga más con menos.
Pero –y éste es un gran pero– las máscaras de entrenamiento no replican estas condiciones de altitud, ni producen las adaptaciones fisiológicas. ¿Por qué? Simplemente hacen que sea más difícil respirar, como si intentaras respirar a través de una pajilla. Cuando estás en un sitio con gran elevación, no hay nada que evite que inhales y exhales de forma normal, simplemente hay menos oxígeno. Esto es muy distinto que usar algo que restrinja tu capacidad de respirar.
Y la respiración es un tema muy discutido en el fitness últimamente. Muchos profesionales y entrenadores recomiendan una mecánica adecuada de respiración a los atletas. La razón es que existe una relación entre la respiración y el sistema nervioso. La respiración calmada y constante se asocia con el sistema parasimpático ("descanso y digestión"), y la respiración rápida y errática con el sistema simpático ("pelear o huir"). Las mecánicas de la respiración tienen un impacto aquí ya que simplemente respirar de forma equivocada pone tu cuerpo en una modalidad de pelea o huída. Esto es excelente durante una competencia deportiva, pero no tanto en el resto de tu vida. Piensa en el tipo que siempre está estresado en la oficina. Luce como si tuviera agallas en el cuello y siempre parece tener el pecho inflamado con los hombros a la altura de las orejas. Esto se debe a que no sabe usar su diafragma adecuadamente y lo compensa usando sus músculos secundarios para respiración en el cuello y pecho.
Al restringir la inhalación, las máscaras de entrenamiento refuerzan estos patrones de respiración, ya que la musculatura secundaria debe asistir en el proceso. Por si eso no fuera suficiente, dado que debes trabajar más duro para llevar aire a tus pulmones, tienes menos energía para dedicarla al rendimiento atlético. Trabajas más por una recompensa menor. La máscara te obligará a ejercitarte a una intensidad y velocidad más bajas, lo cual no es bueno para la fuerza o resistencia. Esto sería como conducir un McLaren F1 con neumáticos desinflados. Tienes el motor para acelerar, pero un problema que puedes resolver fácilmente te está deteniendo.
Finalmente, los atletas deben pasar semanas o meses a gran altitud para obtener adaptaciones positivas a partir de este tipo de entrenamiento. Incluso si la máscara replicara el efecto, usarla por una hora cada día no sería suficiente para producir estos beneficios.
Así es, Bane dijo "A nadie le importaba quién era hasta que me puse la máscara". No seas ese tipo. Haz que la gente se interese por ti en el gimnasio por otra razón que tu asfixia voluntaria.