05/09/2025
Donde respira el Llano no manda la corte.
La Corte Constitucional podrá firmar sentencias desde sus escritorios en Bogotá, pero no podrá estar en cada potrero, en cada finca, en cada hato o pueblo donde aún se respira Llano.
No podrán estar en las madrugadas donde los vaqueros se preparan para una jornada de trabajo en la brega diaria ganadera, con coleadas certeras, vacas arrebiatadas o aparte y encierro de ganado; mejor dicho en todos los casos, estas faenas son la única manera de reunir un rebaño con el temple y la destreza que por siglos nos ha definido.
¿Quién nos prohibirá seguir respirando Llano? ¿Quién podrá arrebatarle a un pueblo su alma?
Porque la cabalgata, con todas las medidas de protección y respeto, no es maltrato, es encuentro, es folclor, es familia. Así lo vivimos y así lo sentimos, como lo supo hacer Juan Guillermo en su tiempo de alcalde, cuando cabalgar o llevar nuestra muestra cultural, a otras regiones del país, era también dignificar nuestras tradiciones.
Me pregunto: ¿qué pensará El Cholo Valderrama de este absurdo constitucional? Él, que en sus canciones ha clamado que no muera la raza de los hombres de a caballo… o que muera él primero para no tener que llorarlos. Su voz no es solo canto, es memoria viva del Llano que se resiste a ser silenciado.

Pues en mi caso, digo algo claro y sin titubeos:
Aunque se opongan citadinos de corbata alejados de la realidad llanera, yo seguiré teniendo cabalgatas y coleo de trabajo con mi gente. (Por ahora obvio, en las tareas privadas de llano) Porque esto no es espectáculo vacío, es vida, es identidad, es cultura. Y la cultura no se sentencia, se respeta.