27/07/2026
Tuve el honor de trabajar con Marielos en la Municipalidad de Hojancha en el cuatrienio 1994-1998. Ella era mucho más que la secretaria del Concejo Municipal y de la Municipalidad en general. Era también la amiga de sus compañeros y de los regidores, la que asesoraba al Concejo en la toma de decisiones y les indicaba los límites de sus competencias.
Cada 4 años, con el nombramiento de nuevas autoridades municipales, ella más que nadie, era la que los asesoraba y los instruía en el desarrollo de sus funciones. Trabajó para la Municipalidad desde su primer integración en 1974, hasta el año 2011, año en que se jubiló. Es decir, fue la secretaria de 11 alcaldes y concejos municipales distintos.
Su trato era único y especial. En atención al público nadie la igualaba, con una sutileza que sabía decir que algo no se podía sin causar molestia o enojo. Tenía un humor exquisito, hacía reír fácilmente, mantenía buenas relaciones de amistad en todos los entornos que le conocí.
Los tropiezos de la vida nunca le apagaron su sonrisa, ni aquella chispa que resplandecía siempre en sus ojos. Fue Marielitos todo eso, pero lo que más admiré de ella fue su faceta familiar, hija y hermana amorosa, sobretodo madre ejemplar, abnegada e incondicional. Consagró su vida en cuerpo y alma a la crianza de sus hijos. Su prioridad fueron ellos, de ellos nos hablaba y claramente por ellos vivía.
A todos los que tuvimos la suerte de cruzarnos en la vida de Marielos, nos une un sentimiento similar, la del cariño infinito, la gratitud y la certeza absoluta de haber compartido con un ser humano noble, leal y cariñoso.
Gracias Marielitos por la amistad de todos estos años.
Descanse en paz 🙏. Hasta siempre querida amiga y compañera❤️.
Escrito por Olman Campos Chavarria