En los estatutos constitutivos de la Casa Libanesa se estableció como objeto principal “la unión y protección tanto social como moral y el mayor acercamiento entre todos los miembros de la Colonia Libanesa residente en esta República, y el
sostenimiento de un Club Social donde podrán reunirse con fines de recreo, de comodidad o de negocios, todos los que forman parte de él”. Se estipuló también q
uiénes serían los socios: “todo libanés, hijo o nieto de libanés, aún cuando su padre, su abuelo, o él mismo hubiesen adoptado una nacionalidad distinta de la libanesa, y que tenga su domicilio en la República podrán pertenecer a la asociación o al Club”. La Casa Libanesa se ha caracterizado como un lugar de encuentro entre los hijos de Líbano: ya lo recordaba, quien fuera Presidente de la Casa Libanesa y un hombre pródigo de pluma, en el año 1979, Don Said Simón Aued quien refiriéndose a la inauguración del actual edificio de la sede afirmó:
“…este es, a no dudarlo, el monumento que se erige a nuestros gloriosos antepasados, soñadores y valientes, grandes héroes anónimos que un día perdido en la páginas de la historia arribaron esperanzados a tierras americanas, encontrando en ellas el cálido recibimiento que se otorga a quienes buscan paz y libertad.”