03/04/2026
La Semana Santa hace revivir, cada año, antiguas costumbres populares en distintos pueblos y museos al aire libre de Chequia, como sucede por ejemplo en Hlinsko, en la región de Vysočina. Para la mayoría de los habitantes de la República Checa la Pascua está asociada, más que con la tradición cristiana, con las costumbres populares nacionales que se conservan a través de las distintas generaciones.
De acuerdo con una reciente encuesta, tres de cada cuatro checos relacionan la Semana Santa con la preparación de un bizcocho en forma de cordero o de una mona de Pascua, con la decoración de huevos y la preparación de la trenza de mimbre para azotar a las niñas y mujeres el Lunes de Pascua con el fin de que se mantengan sanas y rejuvenecidas, al igual que la naturaleza en primavera.
En Praga y otras grandes ciudades las tradiciones de la Semana Santa las ofrecen, sobre todo, los mercadillos de Pascua, donde se venden productos relacionados con esta época del año. En los pueblos las tradiciones se mantienen muy vivas y vienen acompañadas de costumbres folclóricas en las que participan todos los habitantes del lugar. Los símbolos y tradiciones de la Pascua checa se pueden ver igualmente en castillos y palacios y en museos al aire libre, como el de Rožnov pod Radhoštěm, Lukavec u Fulneku o el de Hlinsko.
Junto con los huevos pintados y los bizcochos en forma de cordero o de la mona de Pascua, la tradición de la Semana Santa más extendida en Bohemia y Moravia, o mejor dicho del Lunes de Pascua, era justamente el azote con trenzas de mimbre a las mujeres para que pudieran rejuvenecer y conservar su salud. Esta costumbre, no obstante, no se aplicaba sólo a las mujeres.
Nuestros antepasados ‘rejuvenecían’ tanto a las mujeres y niñas, como también, por ejemplo, al ganado. En el campo el agricultor solía levantarse temprano en la madrugada, antes de la salida del sol, y con las trenzas tejidas de mimbre azotaba simbólicamente primero al ganado en el establo. Tan sólo después los hombres del pueblo partían de una casa a otra para azotar a las mujeres y algunos salían temprano en la mañana”.
El Lunes de Pascua era un día de alegría y diversión que solía culminar con una fiesta de baile para la cual todos se preparaban con mucha dedicación.