14/02/2022
TIP 512
Enseñar desde el corazón, con compromiso y pasión, es un genuino acto de amor
14 de febrero de 2022
“La buena educación tiene mucho de crear lazos y desatar nudos”
José María Toro
El amor es la base fundamental de la educación, al igual que todo en nuestra vida. Por esto es fundamental que el docente ame lo que hace, y que ese amor lo irradie a sus estudiantes, el amor crece cuando se comparte, tenemos la oportunidad de promover ambientes enriquecidos de amor en nuestras escuelas.
En ocasión de celebrarse hoy el Día del Amor y la Amistad, les compartimos algunas recomendaciones para cultivar, demostrar y transmitir amor a cada niño, niña y adolescente, en pequeñas pero significativas acciones:
Celebra y alégrate de sus éxitos: felicita sus logros por pequeños que sean y ayúdales para que lleguen tan lejos como les sea posible en sus sueños, metas y desarrollo.
Cree en tus estudiantes y acéptalos: valora a cada uno como es, con su cultura, su familia, sus carencias, talentos, miedos, heridas, problemas, sueños, miedos e ilusiones. Cada uno es especial y único, sobre todo, cree en ellos, en su potencial y capacidades. Esto ayuda a fortalecer la confianza en sí mismos para continuar desarrollándose de manera exitosa.
Inspira a tus estudiantes: promueve el entusiasmo de aprender y lo mucho que se puede disfrutar compartiendo conocimientos y experiencias.
Propicia un clima positivo y de confianza en el aula: esto se logra a través del humor, alegría, paciencia y perseverancia. Un gesto tan sencillo como entrar al aula con una sonrisa puede hacer la diferencia en la vida de tus estudiantes.
Habla de sus sentimientos y escúchalos: demuestra empatía para entenderles y disponibilidad para que encuentren consuelo. Muestra apertura para escucharlos, puedes motivarlos diciéndoles: “estoy aquí cuando me necesites”.
Sé modelo de compromiso y comprensión: trata a tus estudiantes con delicadeza y afecto a través de tu tono de voz, tus gestos y el ritmo del habla.
Respeta sus diferencias: ten siempre en cuenta que todos son diferentes. Promueve que todos se integren a la clase, presta atención a los que se sienten solos y evita las comparaciones.
Resiliencia y energía: cada día enfrentan cambios, desafíos y pérdidas, sobre todo en las actuales circunstancias que atraviesa el mundo. Ayuda a cada uno a conectarse consigo mismo, su sentido de resiliencia y su energía para lograr salir adelante.
Queremos regalarles esta frase que no pierde vigencia del Libro AMOR de Leo Busgalia quien desde 1972 ya compartía reflexiones que nos llevan a profundizar sobre el acto de amar: “Aprender a amar es estar en cambio constante. El proceso es interminable, ya que el potencial del hombre para amar es infinito.” Como miembros de una comunidad educativa, estamos llamados a amar, a transformarnos a través del amor, a ser modelos de amor a través de la educación.
Un niño, una niña, que aprende en un entorno de amor, aprenderá a amar cada cosa que haga, amará y disfrutará todo lo que aprenda y así aprenderá a compartir e irradiar ese amor en cualquier lugar donde tenga la oportunidad de desarrollarse.
¡Cultivemos el amor desde nuestras aulas y ayudemos a cada niño y niña a desarrollarse en ambientes llenos de afecto, respeto y bienestar!