29/08/2026
Una mujer china viajó a Bangkok creyendo que tenía un guía de viaje organizado por internet.
El auto que la recogió en el hotel dio unas vueltas y paró a recoger a tres hombres más. En ese momento entendió que algo estaba mal. Intentó resistirse. Le robaron el teléfono. Le ataron las manos con bridas. Le golpearon.
Los cuatro hombres la llevaban hacia la frontera con Myanmar — una zona conocida por sus redes de fraude y tráfico de personas — cuando llegaron a un puesto de control policial.
Ella gritó pidiendo ayuda. El conductor intentó huir. Ella abrió la puerta y saltó del vehículo en movimiento.
La policía tailandesa persiguió el auto disparó contra los neumáticos y detuvo a dos sospechosos. Los otros dos huyeron pero fueron capturados después.
La embajada china en Bangkok confirmó al día siguiente que la mujer está a salvo y colabora con la investigación.
El patrón es el mismo que China lleva advirtiendo hace años. Alguien ofrece ayuda para organizar un viaje por internet. La víctima confía. Al llegar la llevan hacia la frontera con Myanmar donde operan centros de trabajo forzado y redes de fraude que retienen a personas hasta que sus familias pagan rescate.
La diferencia esta vez fue que ella saltó del auto.
Fuentes: Red Star News · CCTV News