07/03/2026
Hay momentos que dividen la vida en un antes y un después.
Ese día fue uno de ellos.
Lo que ocurrió no puede quedar en el olvido. No como dominicanos, no como seres humanos. Hay heridas que nos recuerdan quiénes somos y qué tipo de país queremos ser. Y esta es una de ellas.
Este documental nace desde la memoria, desde el respeto profundo a cada una de las víctimas y a sus familias. Porque sus nombres, sus historias y sus vidas merecen permanecer en nuestros corazones.
Para mí, aquel día cambió todo.
Cambió mi forma de ver la vida, de entender el dolor y también de entender el propósito.
Hay experiencias que te rompen… y otras que te obligan a reconstruirte con una misión más grande que tú mismo.
Desde entonces entendí que mi camino tenía que ser servir. Ayudar. Estar para los demás.
La justicia no puede ser una opción; tiene que ser una causa.
Y mientras no llegue, no podemos detenernos.
Este documental es memoria.
Es dignidad.
Y es también una promesa: no olvidar nunca.