26/02/2025
Estar en control de uno mismo es el mayor privilegio que podemos alcanzar, pero no es gratuito.
Requiere disciplina, renuncia y un compromiso inquebrantable con nuestro crecimiento.
La sobriedad no se limita a dejar atrás el alcohol u otras sustancias; es un principio de vida que abarca nuestras emociones, pensamientos y acciones.
Dominio propio significa tener el control sobre nuestras reacciones, deseos y hábitos.
Es aprender a dominar la mente, la boca y el cuerpo.
Es la capacidad de decir “no” a lo que nos debilita y “sí” a lo que nos fortalece.
Es despertarse temprano cuando el cuerpo pide más sueño, entrenar cuando la mente busca excusas y actuar con paciencia cuando el enojo amenaza con apoderarse de nosotros.
Sobriedad y dominio propio es aceptar que el trabajo lo pongo yo… Pero el resultado esta en las manos de Dios.
Espero que esto ayude,
Daniel.