ALIANZA POPULAR LATINOAMERICANA APLA
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Alianza Popular Latinoamericana, es una organización política ubicada en la tendencia de la izquierda progresista, impulsa un proyecto histórico de cambio, busca construir una sociedad libre, justa y democrática, cree en el derecho de los jóvenes y las nuevas generaciones a una vida digna, al trabajo bien remunerado, a la seguri
dad social. Nace en Loja, república del Ecuador, en la región fronteriza con la república del Perú, alejada de los ejes de desarrollo, castigada por los problemas limítrofes entre países hermanos y marginada por las políticas centralistas, aspira a ser parte de un gran movimiento por la reivindicación de los pobres y marginados. Lucha por la unidad de los pueblos latinoamericanos. El APLA, valora al ser individual sin discriminación de género, en su capacidad y creatividad lograda en igualdad de oportunidades, cree en la juventud, en el trabajador, en el campesino, en el intelectual con conciencia social y revolucionaria, prioriza los derechos colectivos sobre los individuales, lucha por una sociedad libre, laica, plural y multicultural, defiende la preservación de los recursos naturales, ecosistemas, biodiversidad y el desarrollo sostenible, cree que la educación, la ciencia, la cultura, la innovación y el desarrollo tecnológico deben estar al servicio del pueblo. Busca transformar las líneas divisorias de las fronteras de los países latinoamericanos en espacios de intercambio y desarrollo, mediante la cooperación e integración de regiones transfronterizas, en el marco de gobiernos regionales, intermedios o sub-nacionales fortalecidos y dotados de amplias competencias para lograr estos objetivos. Considera a las regiones fronterizas como impulsoras de políticas de fronteras abiertas en el proceso de integración de los países latinoamericanos y a sus pueblos como sujetos de derechos amparados bajo un régimen especial, para lograr el desarrollo productivo, comercial, cultural, educativo y el derecho al trabajo, en un ambiente de paz y convivencia armónica. Cree que los gobiernos regionales de frontera pueden desempeñar un papel fundamental en la reducción y prevención de tensiones en zonas fronterizas. Se opone a las políticas centralistas estatales que conciben a las fronteras como líneas residuales de división territorial y no como espacios que articulan la unidad de los pueblos latinoamericanos que potencian los mercados y equilibran la economía. Propone un modelo de economía solidaria y la introducción de una nueva dimensión territorial en las políticas gubernamentales, que permita equilibrar los diversos espacios económicos, para lograr la construcción de la gran nación latinoamericana.