13/06/2026
Plan Cóndor: por qué hoy vuelve a nombrarse
Sí, cada vez más personas en América Latina y el mundo están llamando "Plan Cóndor" a lo que Estados Unidos viene haciendo en la región. No lo dicen por ignorancia histórica, sino porque ven una misma lógica: control, persecución a los gobiernos progresistas y coordinación con aliados regionales, aunque los métodos hayan cambiado.
El Plan Cóndor original, vigente en los años 70 y 80, fue una alianza criminal entre dictaduras del Cono Sur con apoyo de la CIA para secuestrar, torturar y desaparecer opositores. Eso, como mecanismo formal, ya no existe. Pero hoy, quienes usan el término señalan que el objetivo se mantiene: impedir gobiernos soberanos que desafíen los intereses de Washington. La diferencia está en las armas: ya no son los vuelos de la muerte, sino el lawfare, las sanciones económicas, la desinformación digital y la presión diplomática coordinada.
Los ejemplos están frescos. En Bolivia 2019, muchos hablan de un "Cóndor 2.0" cuando ven la renuncia de Evo Morales tras una crisis acelerada por informes de la OEA y el reconocimiento inmediato de un gobierno de facto. En Brasil, el encarcelamiento de Lula da Silva es el caso de manual de lawfare. En Venezuela, el reconocimiento de un presidente interino desde Washington y más de 900 sanciones son leídos como una asfixia orquestada. Y en Colombia, la presión de Estados Unidos sobre gobiernos de izquierda y las denuncias de manipulación electoral completan el mapa.
Entonces, cuando alguien dice "se está reactivando el Plan Cóndor", no está afirmando que haya dictaduras iguales a las de los 70. Está diciendo que hay una nueva versión, más tecnológica y judicial, pero con la misma columna vertebral: Estados Unidos decidiendo quién gobierna en América Latina y quién no. Llamarlo "Cóndor" puede ser impreciso para un manual de historia, pero es políticamente certero para entender el presente. Y en política, nombrar bien las cosas ya es un acto de claridad.