15/05/2025
Qué bonita la vida cuando vuelve.
Ojalá volver a la noche de miedos de mis hijos, de luces espanta fantasmas encendidas, de brazos de mamá, de dibujos con globos y casitas de cuento con muchos colores; todos sus colores.
Retomar los ojos sonrientes y estar de vuelta bajo la glicinia y la sombra del banco bajo el avellano a saborear aquél té, que sabía diferente y mejor, siendo el mismo de hoy, pero quince años después.
Pero por mucho que quiera la Caraña y la vida del pasado, el tiempo no regresa, salvo ella y su pareja 🦆 para criar donde nació, regresando cada año al Pelamios, no sé si por instinto, o ya por recordarme que la vida, con todo, siempre sorprende y enseña el lado amable, dulce y esperanzador del juego de vivir aunq ue a veces te bese la boca.
Y como decía el gran Mújica “ Y no se cansen de ser buenos, aunque ser bueno no sirva para mucho, sirve para no arrepentirse uno mismo.
D.E.P le extrañaré.
Un abrazo a tod@s desde este rincón de Caraña do Medio ya olvidado del planeta. A quién corresponda, que ya lo sabe. Hay que luchar por lo que merece la pena, y hay lugares que tiene magia, aunque no saben que la tienen.