02/03/2026
El Ayuntamiento reitera que nunca ha impedido el acceso a la Harinera de la Merced y que las visitas deben realizarse con supervisión técnica.
Ante las manifestaciones realizadas por el Grupo Municipal Socialista en relación con la Harinera de la Merced, consideramos necesario reiterar, con absoluta claridad, que es falso y que en ningún momento se ha impedido el acceso a la oposición. Se ha actuado, única y exclusivamente, con responsabilidad y rigor en un edificio que continúa en obras y cuya visita debe de realizarse con personal técnico.
Tal y como se comunicó formalmente en dos ocasiones, los días 26 y 27 de febrero, el derecho de los miembros de la Corporación a acceder a dependencias municipales debe ejercerse de forma compatible con la organización de los servicios, la disponibilidad del personal responsable y, especialmente, con las indicaciones del Coordinador de Seguridad y Salud de la obra.
La Harinera de la Merced no es una dependencia de libre acceso. Se trata de un inmueble con trabajos en ejecución, con riesgos inherentes, zonas abiertas y actuaciones activas que imposibilitan la entrada sin supervisión técnica y sin las debidas garantías.
Todas las visitas realizadas hasta la fecha han contado con la presencia de técnicos municipales, responsables de la contrata o la coordinación expresa con el responsable de seguridad y salud, precisamente por tratarse de un edificio en obras. Ese ha sido el único criterio aplicado: garantizar la seguridad de las personas y la correcta ejecución de los trabajos.
Conviene recordar, además, que el Grupo Municipal Socialista fue convocado y que su portavoz, Sandra Marín, participó en la visita celebrada el pasado 30 de enero. Resulta, por tanto, rotundamente falso afirmar que se impide el acceso a la oposición.
El único motivo por el que no se autorizó la visita solicitada para el 27 de febrero fue que se planteó realizarla por libre, sin acompañamiento técnico, fijando además de manera unilateral el viernes a las 14:30 horas como horario inamovible. En esa franja no existía personal técnico ni de servicios disponible para proceder a la apertura y garantizar las condiciones adecuadas de seguridad, circunstancia que se comunicó en dos ocasiones a los concejales del Partido Socialista. No se trató de una negativa al acceso, sino de la imposibilidad material de organizarlo en los términos y en el horario exigidos.
Convertir esta exigencia elemental de seguridad en una supuesta “decisión política” constituye una interpretación interesada destinada exclusivamente a generar titulares y desgaste al equipo de gobierno.
No se denegó el acceso; se rechazó una pretensión incompatible con la normativa de prevención de riesgos y con la responsabilidad que recae sobre el Ayuntamiento, reiterando en todo momento la disposición municipal a concretar una fecha alternativa coordinada con los servicios técnicos.
Sin embargo, estos extremos han sido omitidos en la información pública difundida a través de la nota de prensa socialista, repleta de críticas y afirmaciones que no se ajustan a la realidad. Parece que, tras utilizar una contestación oficial para generar polémica, el propio Grupo Socialista ha comprendido finalmente el procedimiento adecuado para solicitar visitas a una obra en ejecución, formulando ahora su petición sin imponer día ni hora cerrados y adaptándose a la disponibilidad de los técnicos municipales, que son quienes deben velar por la seguridad de todos.
Desde el Partido Popular se lamenta esta estrategia de confrontación pública en lugar de una actitud constructiva. En todos estos años, el Grupo Socialista no ha presentado ninguna aportación o alternativa concreta al proyecto de la Harinera de la Merced, limitando su actuación a la crítica reiterada.
Asimismo, resulta poco consistente alegar dificultades de conciliación profesional cuando esos mismos concejales han demostrado capacidad para adaptar sus agendas en actos de carácter político o de campaña electoral, incluida la visita de Pilar Alegría a Calatayud.
Afirmar ahora que se les veta el acceso es, sencillamente, falso. Lo que se ha exigido es cumplir las normas de seguridad que rigen en cualquier obra en ejecución.
El Ayuntamiento seguirá facilitando el ejercicio legítimo de la función de control de todos los grupos municipales, pero lo hará con rigor, con respeto a la normativa y, sobre todo, con responsabilidad en materia de seguridad. Lo que no hará es asumir riesgos innecesarios ni convertir una obra en ejecución en un escenario para satisfacer al PSOE en sus estrategias de confrontación política.