05/09/2026
🌳 Un merecido homenaje
Hay personas que, sin grandes discursos ni titulares, consiguen transformar poco a poco el lugar en el que viven.
Durante años, nuestro vecino Antonio Márquez dedicó parte de su tiempo, de manera generosa y silenciosa, a regar, cuidar y mantener las moreras del camino de La Cañería. Un pequeño gesto que, visto de cerca, es mucho más que eso: es cuidar un paisaje, proteger la sombra, conservar la vida y regalar futuro.
Las moreras de La Cañería forman uno de los poquísimos sotos arbolados que aún encontramos en los caminos de Escacena del Campo. En un pueblo y un entorno con tan poquísimo arbolado, cada árbol adquiere un valor extraordinario. Y quizá por eso el ejemplo de Antonio nos recuerda tanto a aquel entrañable protagonista de la novela de Giono, El hombre que plantaba árboles, la historia de un hombre que, sin esperar reconocimiento, comprendió que plantar y cuidar árboles era una de las formas más hermosas de transformar el mundo.
Hoy sabemos que los árboles son mucho más que paisaje. Ayudan a combatir el calentamiento global, fijan carbono, protegen el suelo frente a la erosión, frenan la desertización, ofrecen refugio y alimento a innumerables especies y hacen nuestros pueblos más habitables frente a las temperaturas extremas.
Vivimos además un momento excepcional: somos la primera generación que está sufriendo de lleno las consecuencias del cambio climático y, probablemente, una de las últimas que todavía puede hacer algo decisivo para frenarlo.
Por eso, aquel aviso que aparece en el epílogo del libro de Silverio Escobar no es ninguna casualidad. Es una llamada de atención sobre un paisaje que necesita que volvamos a mirarlo, a cuidarlo y a quererlo.
Antonio nos enseñó algo sencillo y profundamente hermoso: dedicar una parte de nuestro tiempo a cuidar y proteger un árbol es también una forma de cuidar nuestra propia vida y la de quienes vendrán después.
Porque quizá cambiar el mundo no siempre consista en hacer grandes cosas.
El cartel homenaje a Antonio Márquez Castro "Andarín" que ha sido "plantado" junto a las moreras que él tanto cuidó, fue diseñado por Asociación Ecologista Ituci Verde, financiado por Diputación de Huelva y su instalación ha corrido por cuenta del Ayuntamiento Escacena del Campo.
A veces basta con regar un árbol cuando nadie mira.
🌳 Gracias, Antonio, por enseñarnos el camino.
Planta árboles. Planta sombra. Planta futuro.
Planta vida. 💚